Langostino SOMU

Alerta en el sector pesquero: las empresas advierten que la temporada de langostino “no es viable”

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Desde CAPIP señalan que la combinación de paritarias estancadas, altos costos logísticos y la disparada del barril de petróleo forman un «cóctel explosivo» que amenaza la operatividad de la flota congeladora.

La industria pesquera argentina vuelve a entrar en zona de turbulencias. A pocas semanas de que se defina la apertura de la temporada de langostino, el titular de la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la Argentina (CAPIP), Agustín de la Fuente, lanzó una dura advertencia: bajo el esquema actual, el negocio no es sostenible.

En diálogo con #LA17, el dirigente explicó que, si bien el producto argentino tiene excelente aceptación en mercados como Estados Unidos, la realidad interna erosiona cualquier margen de ganancia. “Si no logramos adecuar los costos de la especie langostino, será muy difícil evitar que se repita el escenario crítico del 2025”, sentenció.

Los factores que hunden la rentabilidad

El diagnóstico de las empresas identifica tres frentes de conflicto que asfixian al sector:

Tensión con el SOMU: Las negociaciones con el gremio están estancadas. El sector empresario sostiene que repetir las condiciones salariales y operativas del año pasado haría «inviable» mover los barcos.

Costos logísticos y petróleo: El contexto bélico internacional disparó el precio del barril, lo que encareció el transporte marítimo y la operatividad de las navieras.

Estructura rígida: Retenciones, aranceles y variables externas dejan a las empresas sin margen de maniobra para absorber nuevos aumentos.

Inversiones frenadas y riesgo laboral

Esta incertidumbre ya tiene consecuencias tangibles: muchas firmas han decidido congelar inversiones en tecnología y renovación de flota. El temor a tener barcos amarrados sin operar no solo afecta a los empresarios, sino que pone en riesgo miles de puestos de trabajo y la dinámica económica de las ciudades portuarias.

A la espera de los informes biológicos del Inidep para la apertura de aguas nacionales, el sector se mantiene en vilo. La decisión de salir a pescar este año no dependerá solo de la abundancia del recurso, sino de una ecuación económica que, por ahora, sigue dando negativo.