El escenario para la próxima zafra de langostino ha entrado en una fase de máxima tensión. El presidente de Conarpesa, Federico Álvarez Castellano, lanzó una durísima advertencia al sector: la empresa no iniciará sus actividades si no se garantiza la legitimidad en la conducción del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU).
«No tiene conducción»
Consultado sobre el estado actual de la relación con el gremio, el empresario no ocultó su malestar y recurrió a la ironía: “Está hermoso, hermoso”. Acto seguido, fue tajante al afirmar que el SOMU “no tiene conducción”, argumentando que las sucesivas intervenciones judiciales y disputas internas han terminado por bloquear la estructura operativa del sindicato.
Álvarez Castellano cuestionó las mesas de diálogo que se desarrollan actualmente entre las cámaras empresarias y el gremio, calificándolas como un proceso que “no tiene sentido” y que corre el riesgo de repetir los fracasos y bloqueos de la temporada anterior.
El ultimátum: Elecciones o parálisis
La postura de Conarpesa es innegociable: el empresario exige una renovación de autoridades que cuente con el respaldo de las urnas o de la justicia. “Hay dos salidas y lo he dicho públicamente: con la actual dirigencia no negocio ni voy a firmar nada, a menos que vayan a elecciones y las ganen”, sentenció.
En este sentido, disparó directamente contra la figura de Raúl Durdos: “Para mí la actual conducción del SOMU está totalmente desacreditada. El señor Durdos dice que es el secretario general, pero para mí no lo es, ni tampoco para la Justicia”.
«Planchar la temporada»
La advertencia más pesada recayó sobre el inicio de la zafra. Álvarez Castellano dejó claro que, si las otras empresas del sector aceptan condiciones que él considere desproporcionadas, su flota se quedará en muelle.
“Si las cámaras se vuelven locas y firman cualquier cosa que quiera el SOMU, los barcos de Conarpesa no se mueven. Plancho la temporada y a mí nadie me va a obligar”.
Salidas alternativas y reconocimiento
Ante la posibilidad de un bloqueo sindical, el titular de la pesquera adelantó que no descarta avanzar con acuerdos por fuera de la estructura gremial, mediante negociaciones directas con los marineros, una vía que definió como “cada vez más permitida”.
Finalmente, cerró la puerta a cualquier acercamiento con la cúpula actual hasta que el panorama legal se aclare: “Cuando haya elecciones o cuando la Justicia me diga que él es el secretario general legítimo, lo voy a reconocer. Mientras tanto, para mí no existe y no tengo nada que hablar con esa dirigencia”.