La temporada de Rawson ya lleva unas 65 mil toneladas descargadas y todavía queda al menos un mes de pesca, no hay datos oficiales aún porque a diferencia de lo que ocurre con la temporada de langostino en aguas nacionales, que tiene un seguimiento diario y reporte semanal del INIDEP, en Chubut es el Secretario de Pesca quien lleva el control, junto a un equipo técnico, de los datos de los observadores y la flota, toma las decisiones e informa sobre el estado del recurso. Para poder contar con información de primera mano consultamos entonces a Andrés Arbeletche.
“Si miro los números fríos, la cantidad de capturas, el comportamiento de la flota en relación a las resoluciones, tengo que decir que esta temporada es buena o muy buena. Ya llevamos más de 60.000 toneladas”, confirmó y al compararla con las 106 mil toneladas descargadas en la temporada pasada, indicó que “estamos mal acostumbrados a temporadas excepcionales. Pero esta sigue siendo una buena temporada: las plantas están trabajando y no están saturadas”, así resumió Andrés Arbeletche la temporada 2025-2026 de langostino en jurisdicción de Chubut.
El funcionario indicó que “desde el inicio ha sido una temporada con una particularidad extraña. No hemos tenido tres días seguidos de buen tiempo. Eso impacta directamente en la actividad. Hay días en los que no se puede salir, el mar queda revuelto, hay marejadas, y el langostino muchas veces queda a media agua y no va al fondo. Eso dispersa la marca y complica la captura”.
Por otra parte, confirmó que hay días en los que los barcos ingresan completos y otros “con cargas del 75%, y algunos días, tras tormentas fuertes, con cargas del 50%. Es parte de una temporada atípica”, dijo y aseguró que si se analizan las capturas por unidad de esfuerzo (CPUE) están “totalmente sobrados » respecto de lo que establece la normativa para cerrar. Estamos recontrabien”.
Las consecuencias de un recurso más disperso, en principio por cuestiones climáticas se traduce en más horas de arrastre pero el funcionario no considera que esto pueda tener algún impacto sobre el recurso, para Arbeletche esto se traduce solo en tripulaciones agotadas y aumento de costos.
“A la flota le está costando más trabajo del habitual realizar las capturas. Esto implica más horas de navegación, más consumo de combustible y un desgaste muy fuerte para los trabajadores. No es lo mismo completar una bodega en tres o cuatro horas que hacerlo después de ocho o diez horas de navegación y lances. Veo a los capitanes y a los marineros cansados”, concluyó el Secretario y se mostró molesto con quienes creen que un mayor esfuerzo pesquero puede tener algún impacto sobre el recurso.
“Me molestan los alarmistas que no miran números, no analizan datos concretos. Se dedican a tomar mate y hablar entre ellos y repetir lo que dijo alguno, pero no se ponen a ver datos objetivos. A veces me critican diciendo que me manejo con planillas Excel. Sí, me manejo con planillas de Excel, con datos de observadores, con información científica de nuestros oceanógrafos y biólogos, y también con datos del INIDEP”, aseguró con notable molestia hacia las voces críticas.
En cuanto a los niveles de bycatch, el Secretario sostuvo que no son relevantes y descartó que se esté generando algún impacto sobre la merluza como fauna acompañante: “Si sobre noventa barcos, dos o tres agarraron merluza, no se puede salir a decir ‘hay que cerrar toda la temporada porque se está haciendo una matanza o un daño ambiental’. Nosotros monitoreamos a toda la flota con el cuerpo de observadores y con información directa de los armadores. Detrás de cada decisión de la Secretaría hay miles de trabajadores”.
La temporada todavía tiene por lo menos un mes por delante y según señaló Arbeletche el cierre lo termina determinando el sector sur donde generalmente encuentran la mayor presencia de merluza, escenario que por el momento no se observa: “Esta semana los barcos estuvieron pescando en el sur y el langostino vino limpio. Eso es una muy buena señal”, afirma.
La temporada de Rawson se desarrolla sobre una pesquería en estado reproductivo y por ello el porcentaje de hembras ovadas e impregnadas en las capturas es de por sí elevado, algo que según el mismo INIDEP ha indicado, no ha generado al menos hasta 2024 ningún inconveniente para la sustentabilidad del recurso. Consultado sobre los niveles de hembras impregnadas que están observando, señaló que esos porcentajes “consolidan al final de la temporada” pero que están en condiciones de asegurar “que en ningún momento representaron un riesgo para el recurso”.
En ese sentido señaló que “el año pasado cerramos con algo así como un 35% de hembras impregnadas. Rawson demuestra que tiene un caladero sano, sin fauna acompañante, con porcentajes aceptables de hembras ovadas y con tallas netamente comerciales, L1 y L2, y muy minoritariamente L3. Por eso digo que Rawson demuestra que tiene un caladero supersano y supersustentable”, concluyó Arbeletche.
Fuente: Revista Puerto