Tras desprenderse de su filial antártica y enfrentar una crisis global que casi termina en venta, la multinacional española apuesta todas sus fichas a la merluza negra y el langostino local. Por qué la operación argentina es hoy el único motor rentable del grupo.
Por Redacción Pesca Chubut
En el complejo ajedrez de la pesca internacional, Nueva Pescanova parece estar jugando una partida de «reducción de daños» a nivel global, pero con una excepción notable: Argentina. Mientras la casa matriz en Vigo aún procesa el fracaso de su venta al gigante canadiense Cooke Inc. y lidia con balances en rojo, su filial local, Argenova, se ha transformado en la joya de la corona que sostiene la estantería.
El fin de la aventura antártica
La reciente confirmación de que el grupo se desprendió de la subsidiaria Antarctic Sea Fisheries no es un dato menor. Esta maniobra responde a una doble necesidad. Primero, financiera: el grupo necesita liquidez urgente.
Segundo, política: limpiar su estructura de cualquier roce legal o diplomático relacionado con las capturas en zonas de disputa cerca de Malvinas, blindando así sus permisos y cuotas en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina.
Con el buque chileno Isla Edén —un histórico de la flota— actualmente en astilleros españoles para reformas, queda claro que la estrategia de la compañía ya no es la expansión oceánica total, sino la especialización rentable.
Merluza Negra: El oro blanco que salva el balance
El dato que circula con fuerza en los pasillos del Consejo Federal Pesquero es la reciente consolidación de cuotas. Argenova ha logrado retener y potenciar su acceso a la merluza negra (Dissostichus eleginoides), un recurso que por su altísimo valor en el mercado internacional (especialmente en EE. UU. y Asia) permite compensar los altos costos operativos y la inflación local.
Estrategia: Concentrar la faena exclusivamente en este recurso de lujo.
Logística: Puerto Deseado sigue siendo el eje operativo, pero la mirada está puesta en la estabilidad de los permisos nacionales que vencen en los próximos periodos.
¿Sostenibilidad o supervivencia?
No todo es celebración. La flota de Argenova ha enfrentado cuestionamientos por la inactividad de algunas unidades, como el Argenova XIV, y roces con la autoridad pesquera por la captura de ejemplares juveniles en años anteriores. Sin embargo, la reciente visita del CEO global del grupo a las plantas patagónicas a principios de marzo de 2026 dejó un mensaje claro a los gremios y al gobierno: Argentina es la prioridad.
Para el sector pesquero de Chubut y Santa Cruz, esto significa que, al menos por ahora, los puestos de trabajo y el movimiento portuario están garantizados por la necesidad de la multinacional de mantener su único flujo de caja positivo. Argenova no es solo una filial; es, hoy por hoy, el respirador artificial de Pescanova en el mundo.