La Secretaría de Pesca de la provincia ha iniciado una agresiva estrategia para revitalizar la captura y procesamiento de merluza, un sector que ha cedido terreno frente a otras pesquerías en tiempos recientes. El titular de la cartera, Diego Brandán, confirmó que el Ejecutivo provincial está liderando una serie de mesas de diálogo con el sector privado para restablecer lo que definió como la «cultura de la pesca de merluza».
Acuerdos estratégicos y beneficios impositivos
El enfoque principal de la gestión actual radica en la optimización de la estructura de costos para las empresas operadoras. Según detalló Brandán, el Gobierno está evaluando seriamente la implementación de una reducción de tasas provinciales, funcionando como un estímulo directo para que las flotas retomen la actividad con rentabilidad.
Estas negociaciones, que buscan consolidarse antes de la participación provincial en la Feria de Barcelona, incluyen una agenda de encuentros técnicos. Sobre estos avances, el portal web Metadata Noticias informó que ya se han programado reuniones virtuales clave para pulir los detalles de la quita de gravámenes y asegurar la viabilidad del proyecto.
El impacto social: 1.400 puestos de trabajo
Más allá de los números fiscales, el norte de esta iniciativa es la recuperación del empleo genuino. Se estima que la reactivación total de la cadena de valor de la merluza podría sostener cerca de 1.400 puestos de trabajo en la región.
Para cumplir con este objetivo, el plan contempla dos ejes fundamentales:
- Capacitación especializada: Formación de nuevos fileteros en conjunto con referentes del sector como Nicolás Zárate.
- Salida progresiva: Un esquema escalonado para las embarcaciones, evitando la saturación del mercado y garantizando la operatividad logística.
Hacia una industria de ciclo completo
La ambición de la Secretaría de Pesca es romper con la estacionalidad extrema que a veces afecta a los puertos locales. La proyección oficial apunta a un sistema rotativo donde la merluza y la anchoíta permitan mantener las plantas activas hasta los meses de septiembre u octubre.
«La idea es generar una rueda productiva que gire durante casi todo el año», afirmó Brandán, subrayando que la diversificación de especies es la clave para la estabilidad económica del sector pesquero provincial.