El gobernador Ignacio Torres formalizó el miércoles pasado el inicio de una prospección de merluza en aguas jurisdiccionales de Chubut, específicamente en la Zona III frente a Camarones. El anuncio se realizó en la Casa de Gobierno y contó con la presencia de la intendenta Claudia Loyola y del secretario de Pesca, Andrés Arbeletche.
Durante el acto, las autoridades destacaron el carácter “estratégico” de la medida y coincidieron en que la prospección representa un paso clave para reactivar el puerto local, con el objetivo de otorgarle a Camarones un rol más activo dentro de la matriz productiva de la pesca en la provincia.
La decisión se enmarca en un proceso que comenzó en 2025, cuando un grupo de pescadores artesanales, junto a la intendenta Loyola, planteó al Gobierno provincial la posibilidad de habilitar el ingreso de ese estrato de flota a la Zona III para la captura de merluza. El pedido apuntaba a flexibilizar la operatoria de la pesca artesanal, permitiendo que embarcaciones que hasta entonces estaban circunscriptas a operar en la Zona IV, frente a Caleta Córdova, pudieran desarrollar su actividad frente a Camarones.
En aquel momento, la jefa comunal manifestó haber recibido un claro respaldo político del gobernador Torres para avanzar en un proyecto de ley que, posteriormente, fue aprobado por la Legislatura provincial. Esa iniciativa habilitó a las embarcaciones artesanales a operar frente a la localidad, con el propósito de generar empleo, dar continuidad a la actividad portuaria y fortalecer la economía local. La normativa contempla un límite de captura de hasta 350 cajones de merluza y la posibilidad de autorizar bycatch (captura incidental) de langostino.
Al referirse al inicio de la prospección, el mandatario provincial sostuvo que “no es solo una instancia técnica, sino el inicio de una nueva etapa”, y remarcó que la medida permitirá dinamizar la economía de Camarones a partir del movimiento que genera la actividad pesquera en sectores asociados, como la estiba, la logística, el mantenimiento naval, la provisión de insumos y los servicios portuarios.
“La pesca es una cadena productiva que genera empleo, arraigo y oportunidades. Volver a poner a Camarones en la agenda productiva es pensar en desarrollo, en trabajo privado genuino y en un futuro con más posibilidades para las familias de la localidad”, afirmó Torres.
Por su parte, la intendenta Claudia Loyola consideró que el inicio de la prospección “marca un antes y un después para nuestro pueblo” y lo definió como un paso fundamental para comenzar a saldar una deuda histórica con la comunidad. “Camarones es una localidad con identidad y vocación pesquera. Durante muchos años miramos al mar sin poder desarrollarnos plenamente, y hoy estamos frente a un proceso que cambia esa realidad”, expresó.
Loyola también subrayó que esta etapa se inicia “con responsabilidad, con cuidado del recurso y con una visión de desarrollo sostenible”, y sostuvo que se trata apenas del comienzo de un proceso más amplio. “Este es el primer paso de un camino que recién empieza. Vamos a seguir trabajando de manera articulada para que la actividad se consolide, genere empleo y tenga un impacto real y duradero en la vida de nuestros vecinos”, agregó.
No obstante, la decisión del Gobierno provincial no estuvo exenta de cuestionamientos por parte de otros sectores de la pesca chubutense. Desde esos ámbitos se advirtió que un grupo de permisionarios artesanales con autorización para capturar merluza —y con un límite vigente de hasta 150 cajones— habría impulsado un “persistente lobby” para ampliar ese cupo a 350 cajones, trasladar su zona de pesca a Camarones y habilitar la captura incidental de langostino.
Según los cuestionamientos, la mayoría de estos permisionarios no habría desarrollado una actividad pesquera sostenida durante el último año ni tendría a la pesca como su principal fuente de ingresos, lo que alimenta sospechas sobre un posible carácter especulativo de los permisos. En ese sentido, se sostiene que las autorizaciones habrían sido adquiridas con el conocimiento previo de que no serían utilizadas bajo su formato original, con el objetivo de reclamar luego modificaciones normativas que permitan acceder de manera indirecta a la pesquería de langostino.
Para los sectores críticos, la eventual habilitación del bycatch de esta especie constituiría una “confesión” de las verdaderas intenciones del planteo. Sin embargo, pese a las opiniones encontradas y al debate generado en el ámbito pesquero provincial, el Gobierno avanzó con la medida y confirmó que los pescadores artesanales podrán acceder a la Zona III en el marco de la prospección.
De este modo, el inicio de la exploración de merluza frente a Camarones abre una nueva etapa para la localidad y para la política pesquera de Chubut, al tiempo que mantiene vigente la discusión sobre el equilibrio entre desarrollo productivo, sustentabilidad del recurso y equidad en el acceso a las distintas pesquerías.
Fuente: Canal 12 Web