Puerto Mar del Plata

Sesionó el Concejo Deliberante de General Pueyrredon

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Se reunió en el recinto de sesiones del Concejo Deliberante de General Pueyrredon. Con la disertación de representantes de sectores armatoriales, industriales y trabajadores se expuso la falta de competitividad de los distintos eslabones de la cadena productiva.

Convocada por el bloque radical, este lunes en el recinto de sesiones del Honorable Concejo Deliberante del Partido de General Pueyrredon se desarrolló una Mesa Pesquera que visibilizó particularmente la crisis casi terminal que atraviesan los eslabones dedicados a la captura y reproceso de pescado fresco en Mar del Plata.

“El objetivo es generar un análisis de situación para aportar ideas que pueden ser elevadas a las autoridades y así mitigar las consecuencias que tiene el sector”, dijo Marina Sánchez Herrero, la presidente del Concejo, según publicó Revista Puerto.

Participaron referentes armatoriales como Sebastián Agliano y socios de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera, que llevaron una bandera de luto por la situación que atraviesa la flota; Ayelén Fortunato, de CAPEAR ALFA; Mariano González en su doble rol de referente de UDIPA y CAFREXPORT; y Diego García Luchetti, presidente de la Cámara de Armadores, el único que no hizo uso de la palabra.

También se hicieron presentes Eduardo García, Alberto Castro Arán y otros industriales exportadores como Alejandro Pennisi, Fernando Mellino, Ciro D´Antonio, Domingo Contessi por la industria naval, representantes de SENASA, INIDEP, Prefectura, Consorcio Portuario y dirigentes sindicales del SAON, SIMAPE, SOMU, SUPA y Centro de Patrones, así como dirigentes de las empresas de servicios de estiba.

“En la pesca no somos todos iguales; no todos en la pesca son lo mismo”, coincidieron en señalar, cada uno a su turno, Agliano y González, para marcar la diferencia de realidades con las empresas integradas y agrupadas en CaIPA y CEPA; cuyos representantes, Fernando Rivera y Fernanda Grimaldi, brillaron por su ausencia.

Tampoco estuvo presente Cristina Ledesma, tal vez la que siente el mayor impacto por la situación de quebranto que atraviesa el sector fresquero. “No me invitaron”, aseguró la dirigente ante la consulta de este medio. Las invitaciones surgieron desde la Presidente del cuerpo.

Su esposo, Maximiliano Abad, senador nacional por el radicalismo fue el único orador por ese espacio. El dirigente aseguró que se debe “resolver un tema central para la ciudad” y que su presencia implicaba su testimonio y compromiso. “En todas las jurisdicciones tenemos que solicitar la emergencia del sector fresquero porque está en riesgo su subsistencia y es algo que nos afecta a todos”, aseguró.

Agliano reconoció que el futuro de las cincuenta embarcaciones asociadas a su cámara, correrá la suerte de las lanchas de la banquina chica. “Es imposible ser competitivos en las actuales condiciones. Estamos entre un 20% y 30% abajo en cada marea. Y eso repercute en los salarios ya que, por el sistema a la parte, los tripulantes ganan cada vez menos”, subrayó.

González aseguró que en el actual contexto los industriales llevan a hacer cada vez menor valor agregado. Aseguró que el 80% de lo que ingresa por exportaciones es de venta de enteros. En realidad, es del 67%, pero no cambia mucho. El dirigente pidió que al menos se libere al sector de aportar al Fondo de Promoción Turística al tiempo que aseguró que con cada tonelada de filet de merluza exportada se pierden 150 dólares.

Fortunato insistió en avanzar con la simplificación de trámites ante Prefectura y SENASA porque esas demoras representan dinero que ya no hay en los bolsillos, al tiempo que remarcó que la rebaja en el DUE para los fresqueros debería ser del 70%. “Hay que modificar planes de manejo en langostino y condrictios porque la flota es sometida a multas confiscatorias tanto en Nación como en Provincia”, indicó, en tanto pidió que la dirigencia se ponga a la altura de una industria que invierte y genera trabajo.

Florencia Garrido, presidente de la Cámara de la Industria Naval de Mar del Plata, acompañó los reclamos del sector fresquero ya que forman parte de la misma cadena de valor y advirtió por la detención del proceso de renovación de flota. “Necesitamos clientes rentables”, resumió la industrial.

Los referentes sindicales no formaron parte de la mesa central, sino que se sentaron en algunas bancas libres. Pablo Trueba reconoció que estaban en plena discusión paritaria pero ninguna cámara había solicitado una quita salarial y fustigó que la variable de ajuste sea los trabajadores.

Carlos Mezzamico aseguró que “hay 28 barcos fresqueros parados o inactivos que representan 600 mil cajones por mes. Eso no le importa a nadie porque acá el problema es político y la pesca está abandonada”, agregó el secretario General del SUPA.

La Presidente del cuerpo solicitó a los participantes que le hicieran llegar los documentos de donde surgían datos y cifras que aportaban en sus disertaciones a fin de contar con mayor información de respaldo a la hora de hacer un relevamiento sobre el sector.

“Hay otras cargas, pero no se pueden mover porque no hay espacios para plazoletas”, contó el dirigente. “Hoy el puerto está en silencio y hay que cambiar las políticas porque este gobierno viene por todos nosotros”, agregó Ítalo Carrizo, del SAON, quien expuso un considerable achique en la lista de trabajadores empleados en la actividad en el último año y medio.

El cierre de los oradores invitados estuvo a cargo de Ciro D´Antonio. El industrial pidió que se distingan las verdaderas causas de todos los problemas. “Estamos metidos en la guerra contra la inflación que lleva adelante el gobierno y eso implica un atraso cambiario importante”, dijo el empresario. “Pero nosotros pagábamos 6.500 dólares la boleta de luz y ahora la pagamos 46 mil dólares. Esto supera todas nuestras capacidades”, indicó.

Luego hicieron uso de la palabra distintos concejales de la oposición quienes respaldaron la necesidad de trabajar de manera conjunta para intentar rescatar a la industria fresquera del fondo del abismo.