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Crisis en el variado costero: las descargas cayeron un 39% y advierten que «no dan los números»

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Mientras la pesquería de calamar celebra una de las temporadas más abundantes de su historia, el variado costero bonaerense atraviesa un presente crítico. Según las estadísticas oficiales, en el primer bimestre del año las descargas de este conjunto íctico registraron un retroceso del 39% interanual, marcando el descenso más pronunciado de los últimos cuatro años.

Hasta el 3 de marzo, la flota costera y de rada/ría totalizó apenas 5.111 toneladas, una cifra sensiblemente inferior a las 8.391 toneladas descargadas en el mismo periodo de 2025. La gran mayoría de estas capturas tuvieron como destino el puerto de Mar del Plata.

Un escenario de costos que expulsa a la flota

El diagnóstico desde el sector es contundente. “No nos dan los números, esa es la explicación para lo que muestra la estadística”, resumió Sebastián Agliano, gerente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera. Según el dirigente, el desfasaje económico ha provocado que muchas embarcaciones opten por no salir a buscar determinadas especies, ya que cualquier mejora en el precio de venta se pierde ante el incremento de los costos operativos, principalmente el combustible.

Caídas críticas en especies clave

El impacto se siente con fuerza en las especies más representativas del litoral bonaerense:

  • Corvina Rubia: El principal recurso del variado muestra un descenso del 37%. Al respecto, Agliano señaló que la especie “vale lo mismo que hace dos años y no hay muchos estímulos para ir a pescarla. Lo mismo que el pez palo…”, la cual también registra un retroceso del 37%.
  • Besugo: Es el caso más alarmante, con una caída del 52% (579 toneladas frente a las 1.193 del año pasado). “Hubo embarcaciones que fueron a buscarlo, pero no encontraron”, explicó el referente gremial.

Problemas operativos y falta de tripulación

Además de la falta de rentabilidad, la flota enfrenta dificultades logísticas. Algunas embarcaciones iniciaron la zafra con demora por reparaciones, mientras que otras sufren la escasez de mano de obra calificada.

Bajo el sistema «a la parte», los oficiales de puente, máquinas y pescadores experimentados están optando por otras pesquerías mucho más rentables, lo que dificulta a los armadores costeros conformar tripulaciones competitivas. Este combo de factores —bajos precios internacionales, altos costos y falta de personal— configura el escenario más complejo para el variado costero desde 2023.