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Crisis en la pesca: Advierten que el alza de costos pone en riesgo 43.000 empleos

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El sector presentó un reclamo ante la Subsecretaría de Pesca de la Nación advirtiendo que el aumento del gasoil y los fletes internacionales asfixian la rentabilidad exportadora.

La industria pesquera argentina atraviesa un escenario de vulnerabilidad extrema que pone en jaque su operatividad para el resto del 2026. A través de un documento enviado a la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesqueros de la Nación, las cámaras empresariales advirtieron que la combinación de aumentos en insumos básicos y presión tributaria amenaza la continuidad de una actividad que sostiene a 43.000 familias en todo el litoral marítimo.

El combustible: El factor que paraliza a la flota

El principal disparador de la crisis es el precio del gasoil naval, que en lo que va del año ya acumuló un incremento superior al 40%, superando cualquier proyección inflacionaria. Para los buques pesqueros, el combustible representa entre el 20% y el 45% de los costos operativos totales.

Los dirigentes del sector señalan que la carga impositiva sobre el hidrocarburo es insostenible: el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el tributo al CO2 suman un 16% al precio final. Ante esto, las empresas solicitan una exención transitoria de estos gravámenes, argumentando que los precios internacionales del pescado están estancados y no permiten absorber semejante indexación interna.

Logística global y mercados en retracción

Al frente interno se le suma una «tormenta perfecta» en el comercio exterior:

  • Fletes por las nubes: Los conflictos bélicos en Medio Oriente han disparado el costo de los contenedores, funcionando como un «arancel encubierto» para el producto argentino.
  • Caída de la demanda: El mercado europeo, principal destino de las exportaciones locales, muestra una fuerte baja en el consumo gastronómico, lo que dificulta la colocación de stock.

El pedido a Nación: Mesa técnica y previsibilidad

Con exportaciones que superan los 2.000 millones de dólares anuales, la industria exige la creación inmediata de una mesa técnica de trabajo. El objetivo es diseñar un plan de contingencia que brinde previsibilidad al precio de los hidrocarburos y medidas de fomento que compensen los costos logísticos.

Sin una intervención que equilibre la balanza entre costos locales y precios internacionales, el sector advierte que el impacto social será inevitable, afectando directamente el empleo en ciudades portuarias clave de la Patagonia y Buenos Aires.