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Crisis pesquera en Mar del Plata: El precio del gasoil amenaza con paralizar por completo a la flota

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La industria pesquera de Mar del Plata se enfrenta a una de sus crisis más profundas. Lo que comenzó como una preocupación por los costos operativos se ha transformado en una amenaza real de parálisis total. Las cámaras del sector advierten que, de no mediar soluciones urgentes, los barcos podrían dejar de zarpar, afectando el motor económico de la ciudad.

​Un escenario de alerta máxima para el sector costero

​La Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera (AEPCYF) ha formalizado su estado de alerta. Según explican los referentes de la entidad, el deterioro de la actividad no es un fenómeno pasajero, sino un problema estructural que se ha agravado en los últimos meses.

​Según pública LA17: El sector enfatiza que la falta de respuestas gubernamentales es, en sí misma, una definición política que asfixia la rentabilidad de los armadores.

​El combustible: el detonante de la crisis

​El insumo que mantiene viva a la flota es hoy su principal enemigo. El precio del gasoil ha registrado un incremento acumulado del 86% desde diciembre de 2023, desequilibrando por completo los costos de producción.

​Para entender la gravedad del desfasaje, basta con observar la pérdida del poder adquisitivo del sector:

  • En 2010: Con la venta de 1 kg de corvina se compraban 1,5 litros de combustible.
  • En la actualidad: Esa misma cantidad de pescado apenas alcanza para 0,98 litros.

​Consecuencias directas en la economía local

​La inviabilidad económica de las mareas no solo afecta a los dueños de los barcos. La cadena de valor en tierra ya siente el impacto:

  1. Tripulaciones: Menos salidas implican menores ingresos para los trabajadores del mar.
  2. Plantas procesadoras: El menor flujo de materia prima pone en riesgo el empleo en las fábricas.
  3. Logística portuaria: Se reduce la actividad en talleres, servicios y transporte.

​El conflicto por el abastecimiento

​Otro foco de conflicto reside en la provisión de combustible dentro del puerto. Actualmente, la firma Zona Común S.A. mantiene una posición dominante en el suministro, lo que, según denuncian los armadores, limita la libre competencia y eleva los precios finales para la flota.

​Reclamos urgentes al Gobierno e YPF

​Ante la falta de avances en las negociaciones, el sector pesquero exige medidas paliativas inmediatas:

  • ​Establecer un precio diferencial del combustible para la producción pesquera.
  • ​Concretar una reunión de carácter urgente con autoridades de YPF para normalizar el abastecimiento y los costos.
  • ​Obtener respuestas claras por parte del Ejecutivo Nacional para evitar el amarre progresivo de las unidades.

​El mensaje de los protagonistas es tajante: «La flota no puede esperar más». Si no se revierte la ecuación económica en el corto plazo, el puerto de Mar del Plata corre el riesgo de ver sus barcos quietos, con el costo social y económico que eso representa para toda la región.