La incertidumbre crece en el puerto de Mar del Plata. Actualmente, casi 40 barcos de la flota costera permanecen amarrados en el Muelle 10. Las noticias sobre el costo del combustible no traen alivio. A diferencia de otros rubros, la industria pesquera no recibirá el beneficio del congelamiento de precios.
El límite técnico del combustible marino
El Gobierno nacional frenó el precio de las naftas por 45 días. Para lograrlo, aumentó el porcentaje de bioetanol en la mezcla. Sin embargo, esta medida no sirve para el sector marítimo.
El gasoil naval carece de biocombustibles por normas internacionales de seguridad. Esta restricción técnica deja a los barcos sin protección ante las subas. Según el portal Revista Puerto, las distribuidoras locales aún no reciben órdenes de YPF para incluir a la pesca en el plan de alivio.
Costos y desventaja frente al agro
Los precios actuales asfixian a los armadores. El litro de gasoil de contado ronda los $1.756,78. En operaciones de «apertura de rancho», el valor supera los $2.013 por litro.
Aunque el sector tiene exenciones impositivas ante ARCA, la carga financiera sigue siendo pesada. La pesca representa un mercado pequeño para YPF. El sector agrario, por ejemplo, consumirá 2.300 millones de litros en la próxima campaña. Esta diferencia de volumen le quita fuerza de negociación a las pesqueras.
Un escenario de emergencia en Mar del Plata
La crisis administrativa agrava el problema. La Subsecretaría de Pesca rechazó frenar el aumento de la Unidad de Pesca. Este valor subió este mes a los $1.833 por litro.
El sector espera que el Consejo Federal Pesquero convoque a una mesa técnica urgente. Buscan soluciones para una flota que sigue paralizada. Hoy, el combustible que mueve a los barcos no tiene techo ni subsidios especiales.