Pesca

«El negocio es el valor agregado»: Jorge Frías cuestionó la falta de políticas para fomentar el consumo de pescado en Argentina

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El secretario general de Capitanes de Pesca cuestionó la falta de estrategias para impulsar el consumo interno y señaló que la mayor rentabilidad del sector está en el valor agregado.

El debate sobre el lugar que ocupa la pesca en la economía y en la alimentación de los argentinos volvió a instalarse desde el propio sector marítimo. Para Jorge Frías, secretario general de la Asociación Argentina de Capitanes y Patrones de Pesca , el problema no es nuevo y atraviesa décadas de decisiones políticas.

Según planteó el dirigente a través de #LA17, que Argentina nunca desarrolló una política sostenida para promover el consumo de pescado en el mercado interno, pese a la riqueza del mar argentino y al peso exportador de la actividad. En ese sentido, sostuvo que gran parte de la producción continúa orientada al exterior.

“Desde el 70 que se empezó a desarrollar la industria pesquera, no hubo un solo gobierno que se dedique a educar al pueblo argentino a alimentarse con productos del mar”, señaló durante una entrevista en LU17.

La consecuencia de esa ausencia de políticas públicas se refleja en los números del sector. De acuerdo con el dirigente sindical, alrededor del 95% de la producción pesquera se destina a exportaciones, mientras el consumo interno sigue siendo reducido en comparación con otros países.

Frías remarcó que el problema no se limita únicamente a la pesca industrial, sino también a la forma en que se comercializan los productos del mar dentro del país. Para el dirigente, la clave para transformar la actividad está en incorporar valor agregado y mejorar la presentación de los alimentos.

“El negocio está en el valor agregado”, afirmó el referente gremial, quien explicó que en ferias internacionales como la de Vigo se observa cómo los productos pesqueros se transforman en alimentos elaborados con múltiples presentaciones para el consumidor.

En esa línea, consideró que el desarrollo de nuevos procesos industriales permitiría generar más empleo y ampliar el mercado interno, además de potenciar el rol económico de la pesca en las ciudades portuarias.

Frías también vinculó este escenario con el contexto económico y la estructura impositiva que enfrenta el sector. Según explicó, las principales dificultades para las empresas pesqueras no están en los costos laborales sino en la carga impositiva.

“El problema son los impuestos que aplican los gobiernos directamente a las empresas y a los trabajadores”, afirmó, y agregó que esa presión fiscal termina condicionando el crecimiento de la actividad.

En paralelo a ese diagnóstico, el dirigente destacó los proyectos de formación que impulsa el sector para fortalecer la actividad marítima. Uno de ellos es el Centro de Estudios Superiores del Mar Argentino (CESMAR), que avanza con la construcción de un polo educativo en Puerto Madryn.

El proyecto busca ampliar la formación del personal de la Marina Mercante, generar nuevas oportunidades laborales y fortalecer la capacitación de los capitanes de pesca en un contexto donde la tecnología y las exigencias del sector cambian con rapidez.

En ese marco, Frías destacó que los programas educativos permitirán elevar el nivel académico de la formación marítima, incluso con la posibilidad de acceder a diplomaturas y estudios superiores vinculados a la actividad.

“El CESMAR no sólo viene a traer educación, también genera puestos de trabajo”, sostuvo el dirigente al referirse al impacto que el proyecto tendrá en la ciudad y en el sector pesquero.