En un fallo clave para la estabilidad del sector marítimo, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo resolvió extender por 45 días los mandatos vencidos de las autoridades del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU). Esta medida busca, principalmente, evitar la acefalía institucional y permitir que el gremio mantenga su capacidad legal para avanzar en las paritarias de las flotas congeladora y fresquera.
El respaldo de la Junta Electoral
La decisión del tribunal llega tras la intervención de la Junta Electoral, que defendió la transparencia del proceso frente a las denuncias de irregularidades. En su descargo, el órgano electoral ratificó haber actuado bajo los lineamientos del estatuto y la Ley 23.551, justificando la exclusión de ciertas listas por incumplimientos técnicos y la detección de «firmas apócrifas en candidaturas», un elemento que ha profundizado la interna sindical.
Continuidad para evitar la acefalía
Dado que los mandatos originales caducaron el pasado 12 de febrero de 2026, la Justicia consideró que la prórroga es una herramienta «necesaria para evitar un escenario de acefalía institucional». El fallo subraya que, ante la suspensión del proceso eleccionario, no es posible convalidar todo lo actuado ni convocar a nuevos comicios sin antes dirimir las impugnaciones pendientes.
Bajo esta premisa, los magistrados optaron por «sostener transitoriamente la continuidad de las autoridades», priorizando el principio de «autonomía sindical» y alejando, de momento, la posibilidad de una intervención externa que complicaría aún más el panorama.
Impacto directo en las paritarias
Este respiro judicial de 45 días tiene una consecuencia inmediata: le devuelve al SOMU la facultad de firmar acuerdos salariales. Hasta hoy, la negociación con las cámaras empresarias se encontraba en un limbo de «fuerte incertidumbre respecto de la capacidad del sindicato para firmar acuerdos».
Con este respaldo transitorio, la conducción recupera «margen de acción en el corto plazo», aunque el conflicto de fondo sobre la validez de las elecciones sigue bajo la lupa de los jueces. Mientras tanto, las empresas y los trabajadores aguardan definiciones en una paritaria que resulta vital para la operatividad de la flota tangonera, cuya apertura depende de los informes técnicos del INIDEP.