Economía Pesquera

Exportaciones pesqueras: Cae noviembre, pero el balance anual supera al 2024

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Las exportaciones pesqueras argentinas superaron los USD 1.830 millones en 2025.

Mientras las importaciones crecieron con fuerza y la balanza comercial se mantuvo positiva.

Comercio exterior

De acuerdo con Pescare. El comercio exterior de productos pesqueros cerró noviembre de 2025 con exportaciones acumuladas por 506.929,3 toneladas y 1.830,3 millones de dólares.

Lo que representa un incremento interanual del 4% en volumen y del 4,2% en valor, según el Informe de Coyuntura de Noviembre 2025, de la Dirección de Planificación Pesquera.

No obstante, el desempeño mensual mostró una desaceleración, con caídas respecto de noviembre de 2024.

En un contexto marcado por la evolución de los precios internacionales y la composición de la oferta exportable.

Si bien los guarismos hasta el tercer trimestre mostraban un retroceso significativo en las exportaciones, el desempeño del langostino a partir de octubre cambió el rumbo del ejercicio.

Gracias a una política pesquera enfocada en el fuerte compromiso con el empleo, la mano de obra y la generación de trabajo genuino.

Desde la propia subsecretaría se impulsó una política pesquera con decidido énfasis en doblegar índices adversos, los frutos muestran un proyectado para el 2025 con un incremento del 2% interanual.

Marco regulatorio

Esta recuperación conjuga la eficiencia de la gestión pública con la inversión privada responsable.

El marco regulatorio, sustentado en la información técnica generada por el INIDEP.

Garantiza que esta máxima operatividad no comprometa la salud de las especies, brindando al CFP las herramientas para la mejor administración del caladero.

Durante noviembre se exportaron 29.904,3 toneladas, por un valor de 112,3 millones de dólares, con una baja interanual del 9% en volumen y del 4,2% en divisas.

En el acumulado anual, el langostino congelado continuó siendo el principal producto exportado, con 807,6 millones de dólares, aunque con una caída del 12% en valor respecto de 2024.

En cambio, los calamares y potas mostraron una fuerte recuperación.

Con 547,1 millones de dólares, impulsados por mayores volúmenes y precios relativamente firmes.

La merluza congelada en todas sus variantes y sus filetes mantuvieron un desempeño estable.

Mientras que productos como la centolla y los cangrejos registraron variaciones significativas entre el mes y el acumulado anual.

China se consolidó como el principal destino de las exportaciones pesqueras argentinas, concentrando el 25% del valor total exportado en 2025. Le siguieron España (18,7%), Italia (6,2%), Estados Unidos (6%) y Japón.

Las importaciones

La diversificación de destinos se mantuvo, aunque con una alta dependencia de los mercados asiáticos y europeos para las principales especies.

En contraste con las exportaciones, las importaciones de productos pesqueros mostraron un crecimiento significativo.

En noviembre ingresaron 4.183,4 toneladas, por 17,8 millones de dólares, con subas interanuales del 27% en volumen y del 17,6% en valor.

En el acumulado anual, las importaciones alcanzaron 50.177,4 toneladas y 221,8 millones de dólares.

Lo que implica incrementos del 47,8% en volumen y del 37,5% en divisas respecto de 2024.

Los principales orígenes fueron Ecuador y Chile, que concentraron más del 75% del valor importado, principalmente en productos elaborados y conservas.

A pesar del crecimiento de las importaciones, el sector pesquero mantuvo un saldo comercial ampliamente positivo.

Con un superávit acumulado de 1.608,5 millones de dólares al 30 de noviembre.

El informe destaca además el impacto del tipo de cambio, que en noviembre promedió $1.427,6 por dólar.

Con una variación interanual superior al 42%, factor clave para la competitividad exportadora y la dinámica del comercio exterior.

Cabe subrayar que, al analizar la estructura de la canasta exportadora pesquera argentina, se advierte un patrón predominantemente primario.

El país coloca en los mercados externos, en su mayoría, materias primas o productos de escaso grado de transformación, mientras que sus importaciones se concentran en bienes elaborados.

Con mayor valor agregado, terminación industrial y elevada intensidad de mano de obra.

Esta asimetría constituye una asignatura pendiente para la industria procesadora orientada a la exportación, estrechamente vinculada a una pérdida de competitividad derivada.

En gran medida, del costo laboral expresado en moneda dura, que termina desplazando del mercado internacional a los productos argentinos listos para góndola.

Canal minorista

Tal situación se evidencia en que una porción significativa de los productos terminados destinados al canal minorista se comercializa casi exclusivamente dentro del territorio nacional.

A precios en dólares sustancialmente superiores a los observables para bienes comparables en los mercados internacionales.

Pero hay que destacar, que Argentina en el análisis de la composición de sus exportaciones pesqueras en su mayoría exporta materia prima.

Mientras en las importaciones lo hace en productos con valor agregado, terminados y mano de obra intensiva; una materia pendiente de la industria procesadora exportadora.

Que está ligada a la falta de competitividad producto del valor de la mano de obra en moneda dura que termina sacando del mercado los productos argentinos terminados para góndola.

Al punto que la mayoría de los productos terminados para góndola de supermercado se venden dentro del límite geográfico argentino con precios en dólares muy por encima que los comparados en el mercado internacional.

Por lo analizado, el marco politico hace impacto en diferentes segmentaciones, habiendo ganadores y perdedores, algo que dista de otros ejercicios anteriores.

Flota potera

La flota potera, sin dudas, este año termina siendo la vedette, en volúmenes y en rentabilidades; en el sector tangonero, la flota congeladora marcó el mismo recorrido.

Mientras que los tangoneros fresqueros, marcan a la flota amarilla de Rawson mas rentable por volumen.

Mientras que la flota que operó en aguas nacionales, existe amplia dispersión, en rentabilidades con ganadores e incluso perdedores.

Con la esperanza de una mejora en general, el año operativo casi cerrado, marca una gran dispersión de utilidades.

Según el segmento y especie trabajada por tipo de flota pero tambien segun el know how de cada empresa y barco.

El balance del comercio exterior pesquero refleja un año con crecimiento moderado.

Sostenido por el volumen exportado, pero con presiones sobre precios y mayor ingreso de productos importados, lo que plantea desafíos adicionales para el sector de cara a 2026.

Pesca Chubut