El propietario de Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, lanzó una advertencia definitiva ante la inminente temporada de langostino en aguas nacionales. Tras el conflicto que en 2025 paralizó la flota tangonera durante tres meses, el empresario aseguró que este año no permitirá que la falta de acuerdo con el SOMU detenga sus operaciones.
Acuerdos individuales y el fin del mandato sindical
Álvarez Castellano confirmó que, ante lo que considera una acefalía y falta de legitimidad en la conducción de Raúl Durdos, negociará directamente con los marineros. «Voy a firmar los acuerdos, que este año son hasta legales», afirmó, haciendo referencia al nuevo marco normativo que permite convenios de ajuste entre empresa y tripulación.
El empresario fue tajante al solicitar la intervención del Gobierno Nacional, trazando un paralelismo político: «Falta un Milei que lo saque [a Durdos], igual que un Trump saca a un Maduro; a ver si Milei lo saca del cogote también». Según su visión, la Justicia aún no ha resuelto la situación de los dirigentes con mandato cumplido, lo que habilita a las empresas a buscar vías alternativas de contratación.
Protección y seguridad en el muelle
A diferencia del año pasado, cuando las «patotas» sindicales lograron frenar la salida de sus buques, el titular de Conarpesa aseguró que contará con respaldo oficial. «Voy a contar con la protección de la Prefectura y del Gobierno Provincial, que estoy convencido de que van a estar y me van a asistir», señaló.
Además, se comprometió a garantizar la seguridad no solo de quienes decidan subir a los barcos, sino también de sus familias: «Voy a tirar todo lo que tenga: ingenio, poder, relaciones. Los barcos van a estar a disposición y van a tener la protección que el año pasado no tuvieron».
Una prueba de fuerza inminente
Con la prospección del INIDEP en el horizonte, la apertura de la temporada al norte del paralelo 44° S es inminente. La gran incógnita es si el Consejo Federal Pesquero habilitará las capturas antes de que se resuelva la crisis gremial. Para Álvarez Castellano, la decisión ya está tomada: si hay langostino y hay aval biológico, sus 12 barcos saldrán a pescar, con su gente actual o con relevos, marcando un precedente histórico en la relación laboral del sector.