Zona Franca. La crisis económica que atraviesa la cuenca del Golfo San Jorge ha impulsado una transformación necesaria en el sector empresarial local. Ante la caída de la actividad hidrocarburífera, diversas compañías de servicios han comenzado a diversificar sus capitales hacia sectores estratégicos. En este contexto, surge un ambicioso proyecto de cultivo de salmónidos mediante tecnología de punta en la Zona Franca de Comodoro Rivadavia, marcando un hito en la matriz productiva regional.
El desafío de la desocupación y la necesidad de cambio
La situación laboral en el aglomerado Comodoro Rivadavia–Rada Tilly refleja la urgencia de estas iniciativas. Según los indicadores del INDEC del cierre de 2025, la desocupación experimentó un incremento significativo, afectando a miles de ciudadanos. Esta realidad, vinculada directamente a la desinversión en los yacimientos tradicionales, ha forzado a las empresas de servicios petroleros a reprogramar sus objetivos y apostar por la soberanía alimentaria y tecnológica.
Tecnología RAS: Sustentabilidad en tierra firme
A diferencia de los métodos convencionales de crianza en mar abierto, esta iniciativa liderada por la firma AquaPatagonia —información compartida originalmente por Revista Puerto— utiliza el sistema RAS (Recirculating Aquaculture System).
Este método de acuicultura en tierra permite la recirculación y filtrado constante del agua, garantizando un control total sobre el ambiente de cría y minimizando el impacto en los ecosistemas marinos. Los puntos clave de este desarrollo incluyen:
- Producción controlada: Filtrado estricto en el ingreso y egreso de los tanques.
- Sostenibilidad: Protección del entorno natural frente a las jaulas marinas tradicionales.
- Innovación biológica: El proyecto ya transita sus primeras etapas con el desove y fertilización exitosa de ovas.
Ventajas competitivas en la Zona Franca
El intendente Othar Macharashvili y el viceintendente Maximiliano Sampaoli mantuvieron recientemente un encuentro con los directivos de la empresa para analizar el avance de la planta. Un factor determinante para la viabilidad económica es su ubicación estratégica al norte de Caleta Córdoba.
Al operar dentro de una Zona Franca, el emprendimiento accede a beneficios fiscales críticos, tales como la importación de tecnología sin aranceles y la exención de retenciones para futuras exportaciones, permitiendo una competitividad necesaria para proyectos de mediano y largo plazo.
Metas a futuro: Escala exportable para 2031
El camino hacia la rentabilidad en la acuicultura requiere una inversión sostenida. Desde la compañía señalaron que el objetivo es alcanzar una producción de 5.000 toneladas de salmón para el año 2031 a través de módulos escalables.
Este proyecto no solo representa una alternativa económica, sino un cambio de paradigma social y tecnológico para una ciudad que busca dejar de depender exclusivamente del recurso fósil y consolidarse como un polo de producción sustentable en la Patagonia.