Un incendio de grandes proporciones registrado en la planta pesquera Conarpesa, en Puerto Madryn.
Marcó una de las jornadas más exigentes para los servicios de emergencia en el inicio del año.
El fuego se desarrolló en galpones destinados al acopio de materiales y obligó a un operativo extendido que involucró a múltiples organismos.
Episodio
De acuerdo con LA17. El episodio fue detallado por el oficial inspector Franco Mena, de Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn, durante una entrevista desde el Móvil de #LA17.
Allí explicó que el incendio afectó dos galpones de gran tamaño, con pérdidas totales en las estructuras alcanzadas por las llamas.
Respecto al origen del fuego, Mena indicó que las tareas de extinción aún se encontraban en desarrollo al momento de la entrevista, lo que impedía avanzar de inmediato con las pericias.
“Todavía estamos trabajando en el lugar realizando las tareas finales de extinción para poder realizar las primeras pericias”, señaló, al anticipar que esas diligencias se concretarían más tarde.
La magnitud del incendio requirió un despliegue poco habitual para la ciudad.
Según detalló el oficial, intervinieron diez dotaciones propias del cuartel de Puerto Madryn, a las que se sumaron una dotación de Prefectura Naval y dos dotaciones de Bomberos de Trelew.
Pertenecientes a la Regional N°1. El abastecimiento de agua fue otro de los aspectos centrales del operativo.
El recurso hídrico provino de Vialidad Provincial, del Municipio de Puerto Madryn y de empresas privadas-
Que aportaron camiones cisterna con capacidades de hasta 28 mil litros, lo que permitió sostener el combate durante toda la jornada.
Mena señaló que hacía tiempo que no se registraba un incendio de esta magnitud en la ciudad.
Como antecedente comparable, mencionó el siniestro ocurrido años atrás en la pesquera Charnal, donde también fue necesario desplegar recursos especiales y una logística similar.
El foco se localizó en galpones ubicados a unos 20 o 25 metros de la planta de procesamiento, donde se almacenaban cartones destinados a la exportación.
La cercanía con otras instalaciones incrementó la complejidad del operativo y obligó a extremar cuidados.
Factores de riesgo
Entre los factores de riesgo, el oficial remarcó la presencia de tanques de amoníaco, además de maquinaria pesada, grandes volúmenes de plástico y cartón y productos alimenticios.
“Cada vez que tomaban temperatura se escuchaban explosiones”, describió, al explicar el comportamiento del fuego. Las pérdidas materiales fueron significativas.
Se vieron afectados alimentos envasados, como fideos y yerba, productos de limpieza, entre ellos lavandina y detergente, y bienes de consumo almacenados en los galpones.
Todo ese material resultó destruido por la acción del fuego.
También se registraron daños en maquinaria industrial, con al menos cuatro autoelevadores alcanzados por las llamas, lo que sumó dificultades durante las tareas de remoción y enfriamiento del lugar.
El incendio provocó además daños en el tendido eléctrico, tanto de media como de baja tensión, lo que motivó la intervención de personal de Servicoop, que trabajó durante la tarde para asegurar la zona y restablecer condiciones seguras.
Otro de los impactos colaterales fue la quema de aproximadamente 70 metros de forestación de pinos, ubicados en las inmediaciones de los galpones, lo que amplió el perímetro afectado por el siniestro.
Asimismo, paneles solares instalados junto a las estructuras incendiadas sufrieron daños importantes, con pérdidas en una cantidad considerable de equipos, según lo observado durante el operativo.
Dotaciones de apoyo
Mientras el incendio principal demandaba la mayor parte de los recursos, la organización del servicio permitió mantener la cobertura en el resto de la ciudad.
Las dotaciones de apoyo provenientes de Trelew quedaron asignadas a tareas de prevención urbana.
En ese contexto, los bomberos debieron intervenir también en un principio de incendio de vivienda en el barrio Los Álamos, atendido sin mayores consecuencias gracias a la disponibilidad de personal y móviles.
Las tareas comenzaron cerca de las 11 de la mañana y se extendieron durante todo el día. Incluso al momento de la entrevista, el personal continuaba trabajando en el predio, con labores de remoción y control de puntos calientes.
“El incendio está circunscripto, pero no extinguido”, explicó Mena, al detallar que las tareas finales buscaban eliminar cualquier riesgo de reinicio del fuego y preparar el lugar para las pericias correspondientes.
Desde Bomberos Voluntarios destacaron la coordinación lograda entre las distintas dotaciones y organismos, en una jornada marcada por la intensidad del trabajo y la necesidad de respuestas rápidas ante situaciones de alto riesgo.