La industria pesquera argentina ha formalizado un pedido de auxilio ante la Subsecretaría de Recursos Acuáticos y Pesqueros de la Nación. A través de un documento crítico, Intercámaras advirtió que el sector atraviesa una «situación de vulnerabilidad extrema», impulsada principalmente por un aumento en el precio del gasoil que ya superó en pocos meses todos los registros de 2025.
El combustible como factor de quiebre
Para la flota, el gasoil no es un insumo más: representa entre el 20% y el 45% del costo operativo. La velocidad de los incrementos en este inicio de 2026 ha sido calificada como un «golpe devastador» que anula cualquier posibilidad de planificación empresarial. A este escenario se suma una carga tributaria (ICL y CO2) que añade un 16,7% al precio final, indexándose por inflación mientras los precios internacionales del pescado permanecen estancados.
La frase de un empresario fresquero citada en el documento resume el sentir del puerto: «estábamos al borde del precipicio y con esto del gasoil dimos un paso al frente».
Un frente de tormenta multicausal
La crisis local se ve agravada por un contexto internacional hostil:
Logística: El conflicto en Medio Oriente disparó los fletes de contenedores, funcionando como un «arancel encubierto».
Mercados: La caída del consumo en Europa (turismo y gastronomía) presiona los precios a la baja.
Competencia: Países como Francia y España ya activaron subsidios para sus flotas, dejando a la Argentina en una «asimetría competitiva adicional».
El «tiro de gracia» para las PyMES
Si bien la crisis afecta a toda la industria, el impacto es terminal para los sectores con menor espalda financiera. «Para las embarcaciones costeras y fresqueras, el incremento del gasoil representa directamente el tiro de gracia», sentenciaron las cámaras, advirtiendo que estas unidades ya operaban al límite y no tienen margen de absorción.
Las medidas solicitadas
Ante la posibilidad inminente de una parálisis que afecte tanto a las exportaciones como al abastecimiento del mercado interno, Intercámaras propuso:
Alivio impositivo: Exención transitoria del ICL y el impuesto al CO2 para el gasoil de uso productivo.
Previsibilidad: Un plan de contingencia para los precios de hidrocarburos.
Fomento: Medidas que compensen el aumento exponencial de los fletes internacionales.
El sector se mostró dispuesto a conformar una mesa técnica de trabajo urgente, advirtiendo que la inacción oficial pone en riesgo miles de puestos de trabajo en las plantas procesadoras y las comunidades portuarias de todo el litoral.