Concentración costera, rotaciones en tiempo récord y foco en el control, fiscalización y trazabilidad, nula.
La pesquería de langostino salvaje bajo jurisdicción de Chubut transita, por estas semanas, un escenario que remite a esquemas de alta disponibilidad del recurso en proximidades de Rawson.
Con concentraciones costeras sostenidas y presencia de tallas L1 de muy buena calidad comercial. E
Temporada en su maximo potencial
De acuerdo con Pescare. En términos estrictamente operativos, la temporada exhibe su máximo potencial: las descargas se aceleran, los tiempos efectivos de pesca se comprimen.
Y la logística portuaria se organiza con un objetivo dominante, reducir al mínimo la permanencia en muelle para maximizar cada ventana de marea y retornar con rapidez al caladero.
Esa presión por eficiencia quedó reflejada en dinámicas concretas observadas en los últimos días.
Hubo fresqueros costeros que, tras operar durante la jornada e ingresar a puerto entre las 18 y 19 horas, completaron maniobras básicas, descargaron y volvieron a zarpar antes de las 23:30.
La lectura en el sector es lineal, la disponibilidad de langostino se manifiesta al ESE de Rawson, en un radio estimado inferior a las 10 millas.
Y el incentivo por capturar el marisco en condición óptima empuja a rotaciones cortas, con escaso margen para tiempos ociosos y mucho menos de apego a la reglamentación.
Ritmo del muelle
En paralelo a esta reactivación del “ritmo de muelle”, se destaca un componente estructural que, para la temporada 2025–2026, se convierte en uno de los principales activos del sistema.
El derrame de trabajo sobre el complejo logístico portuario. La coordinación de alistamiento, estiba y servicios asociados viene mostrando niveles de desempeño de altísima calidad.
Con capacidad de sostener descargas paralelas de un conjunto de buques, acortando significativamente los tiempos de espera y mejorando la productividad global del puerto de Rawson.
Ese salto organizacional, por su impacto directo en costos y continuidad operativa, constituye un diferencial que el sector reconoce como “superlativo”.
Ahora bien, junto con el buen momento del recurso y la intensificación de la operatoria, también aparecen comentarios recurrentes —en ámbitos de muelle y en el seguimiento informal de la información asociada.
Que aconsejan prudencia y refuerzo preventivo de control de buques y la trazabilidad de lo descargado.
Sin alterar el espíritu central de esta nota, orientado a describir la consolidación de una pesca de alta calidad, sin fauna acompañante relevante.
Y con excelente aceptación comercial además de su eficiencia operativa, se mencionan hechos que, de confirmarse, requerirían auditoría técnica inmediata y coordinación interinstitucional.
Lapsos de transmisión
Entre esos indicios se incluyen lapsos de transmisión irregular o discontinuidades en señales de seguimiento (AIS) durante varias horas, maniobras de pesca.
Y acondicionamiento de captura con cubierta aún sin completar encajonado en tiempos muy ajustados; zarpadas dentro del mismo día con retornos breves al muelle.
Y heterogeneidades en pesos por unidad de estiba que, sin habiendo controles rutinarios, deberían mantenerse dentro de rangos estandarizados de los 18 kilos maximo.
Observaciones
En el mismo sentido, circulan observaciones sobre diferencias entre pesos verificados en distintos eslabones del circuito —muelle y plantas.
Que, más allá del origen específico, refuerzan la necesidad de trazabilidad consistente, control y fiscalización homogéneos para toda la flota.
Evitando que la urgencia por aprovechar el momento del recurso degrade el cumplimiento normativo reglamentario o distorsione la competencia.
Este punto adquiere relevancia adicional por la condición transzonal del langostino.
Cuya dinámica biológica y explotación inciden sobre la cadena extractiva y comercial más allá del ámbito estrictamente provincial.
En el marco del estricto seguimiento de la flota, se observan a diario patrones compatibles con operaciones de pesca.
Incluso nocturnas, fuera del horario estipulado por la administración de la especie, algo que desde hace tiempo quedó meramente ilustrativo o arbitrariamente solo aplicado a un segmento nacional de la flota.
En un recurso de estas características, cualquier desviación operativa tiende a reflejarse en patrones monitoreables.
Y sobre todo, termina afectando confianza, precios, fiscalización y administración del conjunto del sector a expensas de vulnerar las bases para una pesquería certificada.
Por eso, aun en semanas de máximas capturas, el consenso técnico suele converger en la misma recomendación.
Sostener productividad sin debilitar estándares, porque el costo reputacional y regulatorio de lo contrario suele ser mayor que el beneficio inmediato.
Plano político sectorial
En el plano político-sectorial, también se perciben movimientos y conversaciones que merecen lectura cuidadosa.
Trascendieron reuniones exploratorias impulsadas por segmentos vinculados a la operatoria con base en Mar del Plata.
En un contexto donde parte de los planteos públicos permanece acotada y, a la vez, se busca interlocución con figuras nacionales para discutir retenciones y variables de competitividad exportadora hacia 2025.
En esa agenda conviven realidades económicas dispares: el desempeño reciente fue especialmente favorable para especies como calamar y langostino, mientras que otros segmentos.
Incluida parte de la merluza congelada a bordo— muestran márgenes más ajustados.
Esa heterogeneidad explica, en buena medida, por qué no siempre se observa una línea única de reclamo y por qué la construcción de una posición común requiere mayor precisión técnica.
Y transparencia sobre qué parte de la flota y de la cadena se está representando.
Finalmente, en los pasillos del sector se recuerda que, en momentos críticos previos, algunas gestiones legislativas provinieron de referentes que hoy no necesariamente concentran la atención mediática.
Lo que vuelve a poner sobre la mesa una constante de la política pesquera marplatense, la eficacia de las interlocuciones no siempre se alinea con los focos coyunturales.
A instancias de una reunión con la senadora por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Patricia Bullrich de paso por nuestra ciudad.
En síntesis, la pesquería en aguas chubutenses muestra un cuadro productivo auspicioso, con recurso firme y logística portuaria en alto rendimiento; el desafío inmediato es sostener ese impulso con control.
Y fiscalización operativa proporcional, trazabilidad verificable y reglas aplicadas con simetría, para que el mejor momento del langostino no se traduzca en un punto ciego de la administración.