Los barcos no salen a pescar langostino. SOMU, SiCoNaRA y Patrones han generado un frente común contra el ajuste del 30% a los valores de producción del langostino. Los gremios dicen que no se puede mantener por mucho tiempo los barcos parados sin generar un lockout patronal, las cámaras lo desmienten, pero ven difícil discutir el ajuste sin denunciar los convenios colectivos de trabajo, según Revista Puerto.
Durante la asamblea que realizó en Mar del Plata, el SOMU dejó en claro la postura del gremio de marineros, como así también de los maquinistas y los patrones, que conformaron a través del SiCoNaRA y el Centro de Patrones un frente común en contra del ajuste del 30% que las cámaras empresarias pretenden aplicar al valor de referencia para la liquidación de la producción de los buques tangoneros, dedicados a la pesca del langostino.
Desde el SOMU han señalado que no hay nada que discutir porque las cámaras no han hecho una presentación formal ante el Ministerio de Trabajo y que sus pretensiones solo se pueden alcanzar si se denuncia el CCT que los rige.
Cuando los representantes de los marineros a nivel nacional se reunieron con las cámaras CAPECA y CAPIP se rehusaron a tomar conocimiento de los datos de la pesquería de langostino que exponen la rentabilidad negativa de las empresas y el impacto de los salarios en los gastos directos para la operatividad de los buques.
No tomar vista de estos cálculos les permite a los gremialistas, de alguna forma, desconocer la propuesta de las empresas y obliga a las cámaras a denunciar el Convenio, una medida que no sería sencilla de tomar para las empresas y sobre la que están trabajando en estos momentos, para encontrar el camino legal.
En abril se abren las discusiones paritarias y esto generará los primeros encuentros entre sindicatos y cámaras a instancias de la autoridad laboral. Si es necesario denunciar el convenio para poder discutir la baja del 30% en la producción, puede esperarse que los tiempos se dilaten más de lo esperado.
“Nosotros haremos las salidas mínimas para no tener inconvenientes legales, pero no tendremos continuidad hasta que el conflicto se solucione”, señaló un referente del sector empresario ante la consulta acerca de si podría ser denunciado un lockout patronal. “No hay lockout”, agregó categórico.
Desde el sector empresario consideran que la solución al conflicto está en manos de la gente: “Si entienden que es mejor trabajar sin perder días aún con un valor de producción menor que perder la mitad de la temporada, podremos llegar a un acuerdo”, dicen.
En este contexto, la modificación del CCT sólo sería posible si los propios tripulantes se lo exigen a sus dirigentes, pero nadie está convencido de que eso pueda ocurrir en el corto plazo. La dirigencia gremial se ha manifestado rotundamente en contra de que algo semejante suceda; “lo que perdamos ahora no lo recuperamos nunca más”, les dicen a sus afiliados.
Agotar las alternativas para llegar a un acuerdo requiere de un debate maduro, en el que se agoten todas las instancias posibles para no reducir los ingresos de los trabajadores, pero a la vez sacar a las empresas de la rentabilidad negativa. Pero la misión parece imposible, con un Estado desentendido de la crítica situación de las industrias, las empresas dicen que no hay otra solución que el ajuste salarial y los gremios que el salario no es una variable de ajuste que estén dispuestos a aceptar.