El Gobierno de Chubut ha puesto en marcha una ambiciosa estrategia para revitalizar el sector pesquero provincial. El gobernador Ignacio Nacho Torres anunció que solicitará formalmente al Estado Nacional la eliminación de los derechos de exportación para la merluza procesada en tierra, una medida que apunta directamente a fomentar la producción con valor agregado y la creación de empleo genuino en la región.
Un impulso a la producción local y el empleo
La iniciativa no es un esfuerzo aislado. Surge de un consenso alcanzado en la Mesa de Desarrollo Pesquero, donde convergen los intereses de las cámaras empresariales, los gremios (como el STIA) y el Ejecutivo provincial. El objetivo central es claro: recuperar la rentabilidad de un recurso que ha perdido terreno frente al langostino, pero que posee un enorme potencial para dinamizar las plantas durante todo el año.
Según detalló el mandatario, este esquema de alivio fiscal no solo se limitaría a las retenciones nacionales. Se busca un trabajo articulado con los municipios para reducir tasas locales, creando un entorno competitivo que permita procesar el recurso en las plantas de Puerto Madryn y el Valle.
Los pilares del proyecto: Capacitación y 1.800 nuevos puestos
Uno de los puntos más destacados del anuncio es la proyección laboral. Se estima que, de implementarse con éxito, el plan podría generar más de 1.800 nuevos empleos a mediano plazo. Sin embargo, Torres reconoció un desafío estructural: la falta de mano de obra especializada.
- Fomento de la capacitación: Tras décadas de enfoque casi exclusivo en el langostino, el oficio de filetero se ha ido perdiendo. Por ello, la Secretaría de Trabajo coordinará programas de formación utilizando la infraestructura de las propias empresas.
- Acuerdos laborales diferenciados: El gremio STIA se ha mostrado dispuesto a negociar esquemas de costos laborales específicos para la merluza, distintos a los del langostino, para garantizar la viabilidad económica del procesamiento en tierra.
- Actividad en contratemporada: La meta es que las plantas que hoy quedan ociosas cuando termina la zafra de langostino puedan mantenerse operativas y retener a su personal procesando merluza.
Contexto y viabilidad fiscal
A diferencia de otras medidas, esta propuesta no supondría un costo fiscal inmediato para la Nación. Tal como se reportó en crónicas sectoriales del portal Revista Puerto, actualmente la exportación de merluza procesada en tierra es prácticamente nula en la provincia, por lo que eliminar el tributo (que hoy oscila entre el 6% y el 8% para el filete sin piel) no afectaría la recaudación actual, pero sí incentivaría una actividad hoy inexistente.
«Buscamos un esquema donde el objetivo sea generar trabajo, no simplemente recaudar. Si hoy se exporta cero, el costo fiscal de eliminar la retención es cero, pero el beneficio social es inmenso», subrayó Torres.
Hacia un modelo pesquero integral
El encuentro clave en Rawson contó con la participación de figuras centrales como Diego Brandán (Secretario de Pesca), Agustín de la Fuente (CAPIP) y Luis Núñez (STIA). Aunque existen antecedentes de proyectos similares que no prosperaron en 2021, el actual Ejecutivo confía en que el alineamiento entre empresas, sindicatos y el Estado marcará la diferencia para que la merluza vuelva a ser el motor de las plantas pesqueras de Chubut.