Por unanimidad, la Cámara Alta aprobó la adhesión al tratado de la FAO. Aunque los buques extranjeros raramente amarran en puertos locales, la ley abrirá la puerta al intercambio de datos en tiempo real con Uruguay para monitorear la actividad en el Atlántico Sur.
El valor real: Información sobre control directo
El Senado de la Nación otorgó media sanción al Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector de Puerto (AMERP). Si bien el instrumento busca fiscalizar buques extranjeros en muelles nacionales, el valor estratégico para Argentina no es el control físico, sino el «acceso a información que hoy el país no tiene».
Dado que las flotas que operan en la Milla 201 suelen evitar los puertos argentinos por razones económicas y políticas, la adhesión permitirá a la Argentina conectarse al Sistema Mundial de Intercambio de Información (GIES) de la FAO.
El «Factor Montevideo» y la Milla 201
Gran parte de la flota que faena en áreas adyacentes a la Zona Económica Exclusiva opera desde el puerto de Montevideo. Al ser Uruguay un Estado parte del AMERP, recopila datos críticos que hoy Argentina no visualiza. Con esta ley, el país podrá:
Acceder al historial de buques que realizan pesca «no declarada y no reglamentada».
Cruzar datos en tiempo real con otros Estados rectores y de pabellón.
Identificar el impacto real de la flota extranjera antes de que la información «se pierda en aguas de terceros países».
La cuestión soberana: Malvinas y el AMERP
Como es habitual en estos instrumentos, el debate rozó la Cuestión Malvinas. Sin embargo, el «riesgo soberano es acotado»:
El Reino Unido adhirió en 2021, pero excluyó explícitamente a las islas y territorios de ultramar de los puertos designados.
Argentina mantiene su postura de rechazo formal ante cualquier pretensión de extensión territorial británica en este marco, siguiendo la «práctica diplomática habitual».
Próximo paso: Diputado
Para que Argentina se sume efectivamente a la red de 85 Estados parte, resta la aprobación en la Cámara de Diputados. Una vez cumplido el trámite, el Estado podrá poner en marcha herramientas tecnológicas para procesar la información y entender, con datos precisos, qué sucede realmente en el límite de nuestra plataforma marítima.