El intendente Juan Raúl Martínez solicitará que los buques tangoneros que operen en aguas nacionales desembarquen sus capturas en la terminal santacruceña. La propuesta busca compensar la veda del Golfo San Jorge, pero choca con la falta de sustento legal para obligar a la flota federal.
El reclamo de «Pirri» Martínez: «Si pescan en nuestra zona, descargan acá»
El intendente de Puerto Deseado llevará esta semana un planteo firme ante el Consejo Federal Pesquero (CFP). Su objetivo es reactivar la actividad portuaria local, que ha sufrido una baja constante en las descargas. La propuesta central exige que los barcos congeladores que operen en las subáreas 13, 14 y 15 durante la zafra de aguas nacionales estén obligados a utilizar el puerto de Deseado para su logística.
«La veda del Golfo San Jorge es importante para cuidar el recurso, pero tiene que haber una compensación real. No puede ser que siempre el esfuerzo lo haga Puerto Deseado», afirmó Martínez.
Los tres ejes de la propuesta santacruceña
Descarga por proximidad: Obligar a empresas con asiento en otros puertos a descargar en Deseado si operan en las subáreas mencionadas.
Esquema diferenciado: Beneficios para empresas radicadas localmente (inicio anticipado o cierre tardío de temporada) para compensar los costos por distancia.
Apertura biológica extendida: Mantener abiertas las subáreas 13, 14 y 15 durante toda la zafra, sujeto a informes técnicos.
El obstáculo jurídico: ¿Es viable el pedido?
A pesar del énfasis político, la propuesta enfrenta una barrera legal determinante. No existe actualmente una normativa que permita al CFP obligar a buques con licencia de pesca nacional —que operan en aguas de jurisdicción federal— a desembarcar en un puerto provincial específico.
Incluso dentro del propio gobierno provincial habría dudas; trascendió que el representante de Santa Cruz ante el Consejo habría tomado distancia de un planteo que, aunque busca proteger el empleo local, carece de precedentes jurídicos en el marco de la Ley Federal de Pesca.