Récord de calamar: Puerto Madryn lidera los desembarques en el país.
La temporada de calamar en el Mar Argentino ha comenzado con una intensidad que promete igualar, o incluso superar, los registros históricos del año pasado. Desde que la flota potera inició sus operaciones el pasado 2 de enero, los niveles de captura han mostrado una solidez notable, inyectando un dinamismo vital en las principales terminales portuarias de la Patagonia. Con un enfoque puesto en la especie Illex argentinus, la pesquería busca consolidar su rol como uno de los pilares de las exportaciones pesqueras nacionales.
En este primer mes de actividad, los números oficiales reflejan un movimiento incesante en los muelles. Según Radio 3, Puerto Madryn se ha consolidado como la terminal cabecera a nivel federal, encabezando los desembarques con un volumen de 23.477 toneladas. Esta cifra no solo ratifica la importancia logística de la ciudad chubutense, sino que también motoriza de manera directa sectores estratégicos como la estiba, el transporte terrestre y el armado de buques, fundamentales para el sostenimiento de la cadena productiva.
El mapa de las capturas: Madryn, Deseado y Mar del Plata
De acuerdo con el último reporte de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, entre el 1 de enero y el 3 de febrero se descargaron un total de 53.197 toneladas de calamar en los puertos argentinos. De ese gran total, los buques poteros nacionales —especializados en esta captura— aportaron 48.918 toneladas. Por su parte, la flota de arrastreros sumó 3.558 toneladas, mientras que los fresqueros de altura contribuyeron con 721 toneladas adicionales.
Detrás del liderazgo de Puerto Madryn se ubica Puerto Deseado, en Santa Cruz, con 19.903 toneladas. La cercanía de los caladeros al inicio de la zafra permitió que el muelle santacruceño experimentara una revitalización inmediata en su economía local. En tercer lugar aparece Mar del Plata, que registró 9.779 toneladas. Cabe recordar que el objetivo para este 2026 es repetir el éxito de 2025, año que cerró con un récord absoluto de 208.743 toneladas capturadas en aguas nacionales.
Conflictos gremiales y reclamos por la producción a bordo
A pesar de los buenos rendimientos biológicos, el clima en el sector pesquero no está exento de tensiones laborales. La semana pasada, el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) mantuvo reuniones con representantes de las cámaras empresarias para discutir los esquemas salariales vinculados a la producción. El gremio puso sobre la mesa presuntos errores en las liquidaciones de los buques tangoneros, denunciando que no se habrían reflejado correctamente los valores de la tonelada producida para el personal embarcado.
Asimismo, el SOMU planteó la necesidad de actualizar los valores para los congeladores arrastreros. En este tipo de embarcaciones, el calamar suele figurar como «pesca incidental», pero dada la abundancia del recurso, el sindicato solicita un aumento para aquellos buques que salen con el calamar como objetivo principal. El debate se centra en garantizar que la rentabilidad de la temporada se traslade de manera equitativa a los trabajadores que sostienen la actividad en alta mar.
Mientras las negociaciones gremiales continúan su curso, la flota mantiene su mirada en el horizonte, aprovechando una abundancia de recurso que, por ahora, mantiene a las plantas de procesamiento y a los puertos patagónicos trabajando a su máxima capacidad instalada.