La temporada de langostino de Chubut no está en su tramo final, no habría ningún indicador que así lo indique, los valores de CPUE (Captura por Unidad de Esfuerzo) están bastante por encima del parámetro que aconseje un cierre. La flota ingresó, descargó y no salió por las condiciones de mal tiempo reinantes en la zona.
Esta zafra ha estado marcada por recurrentes interrupciones a causa de los fuertes vientos durante este verano. La temporada comenzó el 15 de noviembre de 2025, es decir, hace casi tres meses, tiempo en el cual se han realizado capturas superiores a las 66.000 toneladas de la especie Pleoticus muelleri.
El martes pasado, antes del temporal, los barcos que estuvieron pescando al norte de Rawson, al sur de la boca del Golfo Nuevo, como referencia geográfica, con la aparición de concentraciones de langostino. Lances de 200 cajones y algunos de 300 cajones. Algunos barcos completaron en el día con 1700 cajas.
Otros barcos que han estado pescando al sur de Rawson con intermitencias y siendo más esquivo el recurso, de esos barcos algunos han demorado dos días para hacer 1800 cajas.
La radiografía de esta primera quincena de febrero mostraría que hay recurso dentro de la jurisdicción de las 12 millas de Chubut. Es cierto, cuesta encontrarlo y es variable día a día y de barco a barco. Después de los días de viento lleva unos días que se estabilice, y así ha sido gran parte de la temporada.
La pesquería de langostino en aguas de Chubut está muy por encima de los 400 kilos/por hora de arrastre de Captura por Unidad de Esfuerzo (CPUE) que es el parámetro que se utiliza para determinar un eventual cierre de la operativa; tampoco hay niveles elevados de pesca incidental de especies no objetivo, de modo que no habría indicadores biológicos que sustenten aquello que se está en la etapa final de la temporada.
Otra cuestión es la comercial, donde hay miradas claramente contrapuestas en torno a qué medidas adoptar cuando se llegue a las 80.000 toneladas, donde por un lado están quienes opinan que debería pararse la pesca para no acumular stock que deprima los precios. Pero enfrente están quienes consideran que la cuestión comercial no debe ser una variable para el sostenimiento de la apertura de aguas provinciales, si biológicamente el recurso sigue estando presente y la CPUE no perfora los 400 kilos por hora de arrastre.
La flota artesanal que opera frente a Rawson ha tenido días complejos con capturas muy bajas, pero después encontraron marcas un poco más al sur del puerto capitalino. En términos generales sobre los 90 barcos que están pescando en aguas provinciales continúan hallando cardúmenes, es verdad que algunos completan en el día y a otros les cuesta el doble, pero presencia de langostino hay, en mayor medida al norte y más disperso al sur.
Está claro también que no hay concentraciones como en la temporada anterior que fue récord, cuando con pocos lances, en casi toda la zona habilitada, se completaban bodegas. Este año ha habido más desgaste, lleva mucho más tiempo volver con el barco completo, por eso, algunos demoran dos días.
Y, justamente, cuando se demora en completar, llega langostino a las plantas que es para hacer cola, a pesar de lo cual, las tallas siguen habiendo predominio de L1 y L2, que en esos casos terminan siendo colas C1 y C2.