La Secretaría de Defensa Agropecuaria brasileña ratificó un nuevo reglamento técnico que impone estrictos controles de pH y parásitos. Pese al sustento técnico presentado por organismos como el SENASA y el CONICET, el principal destino de la merluza argentina mantuvo su postura, encendiendo alarmas en el sector exportador.
El escenario para la exportación de pesca argentina hacia Brasil se ha vuelto más complejo. El Ministerio de Agricultura y Ganadería del vecino país oficializó una nueva ordenanza que regula la identidad y calidad del pescado congelado (tanto en seco como en salmuera), desestimando punto por punto las objeciones presentadas por la Subsecretaría de Pesca de la Nación.
El nudo del conflicto: pH vs. Nitrógeno
Uno de los puntos de mayor fricción radica en el Artículo 10. Brasil establece que el pH del músculo no debe superar el 7,2 para especies como la merluza (hubbsi).
Argentina, respaldada por un documento robusto elaborado por especialistas del INIDEP, CONICET y diversas universidades, propuso eliminar el pH como parámetro de calidad. En su lugar, sugirió utilizar el Nitrógeno Básico Volátil, un estándar recomendado por expertos internacionales y de amplio uso global. Sin embargo, Brasil rechazó el cambio, manteniendo una métrica que la industria local considera obsoleta.
La polémica por los parásitos
Otro eje crítico es el Artículo 13, que define qué se considera una «unidad defectuosa» respecto a la presencia de parásitos.
La norma brasileña: Penaliza piezas con dos o más parásitos encapsulados mayores a 3 mm por kilo.
La postura argentina: Solicitó flexibilizar este criterio basándose en que muchos de estos organismos no representan un riesgo zoonótico tras el proceso de congelado.
Brasil respondió ratificando su estándar basado en la norma Codex Stan 190-1995, argumentando que busca evitar tanto riesgos alérgicos como una «apariencia desagradable» del producto final.
Un frente unido que no alcanzó
Para intentar frenar estas medidas, la Subsecretaría de Pesca argentina había conformado durante 2023 una mesa técnica sin precedentes que incluyó a:
Sector Público: SENASA, Ministerio de Economía e INIDEP.
Cámaras Empresariales: CAPIP, CAPECA, CEPA y CaIPA.
Empresas líderes: Newsan, Iberconsa, Moscuzza, Red Chamber y Estrella Patagónica, entre otras.
A pesar del despliegue científico y las gestiones diplomáticas de la Embajada en Brasilia, la plataforma de consulta pública de Brasil no dio lugar a las modificaciones propuestas por la delegación argentina.
Incertidumbre en la frontera y pedido de intervención política
Aunque por el momento no se ha registrado un aumento exponencial de rechazos en la frontera, el sector empresarial está en alerta máxima. Ante el fracaso de los argumentos técnicos, las cámaras pesqueras apuntan ahora a una salida política.
Voces del sector reclaman la intervención directa de figuras de peso en la gestión actual, como el secretario Daniel Scioli, apelando a su experiencia previa como embajador en Brasil para destrabar lo que consideran una barrera paraarancelaria que afecta directamente a uno de los productos estrella de la Patagonia: la merluza.