Con una delegación integrada por doce empresas y referentes del sector público, el país cerró una participación estratégica en la feria de Boston, el mayor epicentro comercial de productos del mar en Estados Unidos.
La Seafood Expo North America, que celebró su 44ª edición en Boston desde el pasado 15 de marzo, reafirmó su rol como el principal puente comercial para la industria pesquera en el continente. El pabellón argentino funcionó como un nodo de negocios para doce compañías nacionales, que buscaron consolidar su presencia en el mercado estadounidense ante más de 1.200 expositores de 50 países.
Presencia institucional y articulación público-privada
El evento no solo fue una plataforma de ventas, sino también un espacio de alta diplomacia comercial. Allí convergieron el subsecretario de Recursos Acuáticos y Pesca de la Nación, Juan Antonio López Cazorla; el secretario de Pesca de Chubut, Andrés Arbeletche; el intendente de Puerto Madryn, Gustavo Sastre; y el presidente de la CAPIP, Agustín de la Fuente, junto a otros funcionarios de Tierra del Fuego.
Durante los encuentros, Sastre destacó la importancia de la pesca como «un motor económico y productivo fundamental» para Puerto Madryn y la Argentina, subrayando la necesidad de una agenda conjunta entre el Estado, el sector privado y los trabajadores para potenciar la industria.
El mapa de las exportaciones: entre la consolidación y el crecimiento
Si bien Estados Unidos es un mercado en desarrollo para los productos locales, su relevancia es crítica para nichos específicos:
- Merluza Negra: Acapara más del 80% de las ventas nacionales a este destino.
- Centolla: Sigue destinando casi la mitad de su producción a las góndolas norteamericanas.
- Langostino: Mientras el producto entero mantiene volúmenes bajos, el interés por las colas de langostino crece sostenidamente, perfilándose como un destino prioritario para el valor agregado.
- Merluza Hubbsi: El filet argentino logra posicionarse con algunos de los mejores precios internacionales.
Una de las innovaciones destacadas en esta edición fue la incorporación de un espacio de degustación en el stand argentino. Esta iniciativa permitió a los compradores internacionales probar la calidad del langostino salvaje y otros productos frescos, una herramienta de marketing directo que el sector busca replicar en otras ferias de Europa.
Desafíos globales y el futuro del sector
Más allá de las ventas, la feria fue un termómetro de las tensiones que atraviesa la industria global. El programa de conferencias analizó temas urgentes como la guerra comercial entre EE. UU. y China, las crecientes exigencias de sostenibilidad y trazabilidad, y el impacto de la inflación en los costos energéticos y de procesamiento.
La jornada de cierre estuvo marcada por debates sobre la reducción de emisiones de carbono y el recambio generacional, un reto que afecta a las flotas pesqueras de todo el mundo.
Como conclusión del evento, referentes del sector coincidieron en que la consistencia es la clave del éxito. Argentina cuenta con los recursos y la infraestructura; el desafío ahora reside en mantener planes de posicionamiento a largo plazo para conquistar un mercado norteamericano que demanda, cada vez más, calidad y certificaciones internacionales.
Empresas argentinas presentes en Boston:
Achernar, Cabo Vírgenes, Centomar, Buena Proa, Conarpesa, Coomarpes, Estrella Patagónica, Iberconsa, Newsan, Frigorífico del Sud Este, Illex Fishing y Red Chamber Argentina.