La conducción del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA Chubut), liderada por Luis Emilio Núñez, manifestó una «fuerte preocupación» ante la decisión de la Secretaría de Trabajo de la Nación de no homologar acuerdos salariales que superen el 2% mensual. En un encuentro con delegados de plantas pesqueras de Madryn, Trelew y Rawson, el gremio advirtió que esta medida profundiza la caída del salario real.
Sueldos por debajo de la góndola
El planteo gremial se sustenta en los datos oficiales: la inflación de febrero de 2026 fue del 2,9%, acumulando un 5,8% en el primer bimestre. Al fijar un techo del 2%, el Gobierno Nacional impone una pérdida directa de poder adquisitivo en un contexto de subas en servicios y alimentos esenciales. «Es una medida que golpea directamente a las y los trabajadores en un escenario de creciente desocupación», señalaron desde el sindicato.
Capacitación ante la Reforma Laboral
La reunión en Puerto Madryn también sirvió para analizar los alcances de la recientemente aprobada ley de modernización laboral. Los delegados recibieron asesoramiento sobre la actualización de la Ley de Contrato de Trabajo N° 20.744 y cómo estas modificaciones impactarán en los vínculos laborales preexistentes y nuevos. Para Núñez, la formación de los representantes es la única vía para «defender los derechos y el salario» frente a un marco normativo que genera incertidumbre en las plantas de procesamiento.
Incertidumbre en las Agencias de Trabajo
Finalmente, el STIA, como parte de la CGT Regional, se mantiene en alerta por la situación de las agencias territoriales de la Secretaría de Trabajo de la Nación. Si bien se confirmó que la sede de Trelew no cerrará sus puertas por el momento, el gremio denunció la inestabilidad del sistema.
«Persisten señales de alerta en torno al achicamiento de funciones y el debilitamiento de programas de empleo», expresaron. La preocupación no solo radica en la atención de los conflictos laborales de la pesca, sino también en la fuente de trabajo de los propios empleados estatales de esas dependencias, ante la amenaza de despidos o reubicaciones sin destino claro.