Fernando Álvarez Castellano volvió a apuntar contra Diego Martínez Zapata y la jueza Amorina Úrsula Testino luego de que se decretara una nueva interdicción de salida sobre un buque la compañía basándose en una sentencia que todavía está siendo analizada por el Superior Tribunal de Justicia. El caso refiere a una demanda por 13 millones de pesos que escaló a hasta los 320 millones de pesos por efecto de los intereses aplicados en la polémica sentencia de la magistrada.
Al respecto, el presidente del grupo empresario, Fernando Álvarez Castellano sostuvo que “estamos en presencia de una jueza que hace lo que se le da la gana, que no se acoge ni al derecho ni a nada, y actúa sin ningún sustento legal”.
Los honorarios de Martínez Zapata
El empresario reveló además que sus abogados mantuvieron una reunión con Matinez Zapata para abordar el destino de los distintos juicios. Sin embargo, aseguró que el encuentro quedó trunco por los llamativos requerimientos del letrado.
Según reveló Álvarez Castellano, Martínez Zapata fue categórico al momento de plantear las condiciones del acuerdo. “Lo primero que planteó fue que sus honorarios debían abonarse íntegramente, sin ningún tipo de descuento y en una sola cuota. Para la multa y los intereses, en cambio, sí había margen para negociar un plan de dos o tres pagos”.
Agregó que “la otra condición que puso fue que levantáramos los recursos que presentamos oportunamente ante el Superior Tribunal por las sentencias dictadas por Testino, como así también la denuncia presentada contra la jueza en el Consejo de la Magistratura”.
Al respecto, señaló que “ese planteo también nos pareció un disparate porque cuando se presenta algo en la Justicia, es la Justicia la que tiene que resolver”.
Caso Otulich
El empresario recordó el caso de Juan Carlos Otulich, al que le aplicaron una sentencia en contra por un millón de dólares, y a quien le permitieron pagar en cuotas, con la condición de que retirara la denuncia que su abogado había presentado en el Consejo de la Magistratura.
“Parecería que algunos actores judiciales tienen ese modus operandi muy bien aceitado” aseguró Álvarez Castellano y remarcó que “nosotros no vamos a comernos ese sapo”.
El empresario indicó enfáticamente que “llegaré hasta las últimas instancias, incluso la Corte Suprema, si hace falta” y agregó que “no voy a permitir el caranchismo y el manoseo que intentan ejercer alrededor de la empresa que presido”.
Los pasos a seguir
En relación con las posibles consecuencias del conflicto, el empresario no descartó que de prolongarse la situación pudieran llegar a evaluarse distintas alternativas legales, incluida una eventual convocatoria de acreedores y añadió que “no nos vamos a dejar coaccionar por el abogado Martínez Zapata”.
“No vamos a quedarnos cruzados de brazos ni a renunciar a nuestros derechos mientras una jueza toma decisiones estrafalarias y un abogado se llena descaradamente los bolsillos mientras hacen tambalear a una compañía que genera miles de puestos de trabajo en Chubut” concluyó Álvarez Castellano.