El titular de Conarpesa, Álvarez Castellano confirmó que fue invitado al foro del sector pero decidió no participar por sus diferencias con dirigentes sindicales. También se refirió a la ley de “Ficha Limpia” en la pesca, la temporada de langostino y el impacto del conflicto en Medio Oriente.
El empresario pesquero Fernando Álvarez Castellano, titular de Conarpesa, no participó del encuentro del sector que se desarrolla en Puerto Madryn, a pesar de haber sido invitado por los organizadores.
El empresario explicó que su decisión responde a conflictos previos con dirigentes sindicales. “Me han invitado y me parece bien que se hagan estos encuentros, pero me cuesta mucho hablar frente a sindicalistas que han tenido enfrentamientos conmigo y que han insultado a mi madre. La verdad prefiero no ir y abocarme a mi empresa”, expresó.
No obstante, Álvarez Castellano valoró la realización de este tipo de espacios de debate dentro de la actividad. En ese sentido, consideró que los encuentros del sector sirven para discutir problemáticas comunes y analizar las tendencias del mercado internacional que se observan en ferias y reuniones del ámbito pesquero.
Entre los temas que suelen aparecer en estas discusiones, mencionó la situación de la justicia laboral y los litigios vinculados al empleo. “Todos sabemos cómo es la justicia en este país. Creo que la industria del juicio es un tema complejo”, señaló. También se refirió a la reforma laboral y aclaró que, en su caso, no implicará cambios en la dotación de personal. “Yo no voy a echar gente porque se aprobó la reforma laboral. Tengo empleados que trabajan bien, me sirven y producen para mi empresa”, afirmó.
Balance de la temporada
Álvarez Castellano también realizó un balance positivo de la actual temporada de pesca, que ya ronda las 9 mil toneladas capturadas, aunque reconoció que las condiciones climáticas han afectado algunos días de actividad.
Finalmente, advirtió que el conflicto bélico en Medio Oriente podría tener consecuencias económicas para el sector. Según explicó, la situación frenó la posibilidad de ingresar a mercados como Arabia Saudita y podría provocar un aumento en los costos del transporte marítimo. “Estos conflictos generan daños colaterales que terminan afectando a toda la actividad”, concluyó.