En diálogo con Radio LU20, el titular de Conarpesa, Álvarez Castellano, denunció una «industria del juicio» en torno a reclamos laborales y sentencias judiciales desmedidas.
Afirmó que la actividad no se reanudará hasta contar con garantías legales claras frente a demandas millonarias masivas.
El presidente del grupo pesquero Conarpesa, Fernando Álvarez Castellano, lanzó una contundente advertencia sobre la continuidad de sus operaciones en Chubut. En declaraciones brindadas a LU20 Radio Chubut, el empresario explicó que mantendrá paralizada la actividad hasta que se resuelva la proliferación de demandas laborales que —según denunció— ponen en jaque la viabilidad económica de la firma.
»Está claro: la empresa no va a arrancar hasta que estas cuestiones no se resuelvan», remarcó tajante Álvarez Castellano al aire.
»Una industria del juicio y demandas ‘copia y pega'»
Durante la entrevista, el empresario detalló el impacto financiero desproporcionado que generan ciertas resoluciones judiciales a partir de reclamos vinculados al pago de aguinaldos.
Como ejemplo, graficó cómo un conflicto de base se multiplica exponencialmente al llegar a los estrados:
»No es el reclamo de la persona afectada, que pueden ser 10 millones de pesos. Son 10 más honorarios de abogados, más multas que impone la jueza… En una sentencia reciente, un reclamo de 13 millones se convirtió en 300 millones. De alguna forma tenemos que parar esto».
Álvarez Castellano apuntó contra la proliferación de acciones judiciales serializadas:
«Como vieron que uno salió bien, es un copia y pega. Ni siquiera sabemos cuántas demandas hay iniciadas ni a cuánta gente fueron a buscar prometiéndoles dinero. Esto parece la película de los caranchos; es la misma sensación que tengo».
Firmeza patronal frente al inicio de temporada
Consultado sobre las alternativas para destrabar el escenario, el armador y procesador señaló que están analizando vías legales de negociación, pero ratificó que no asumirá compromisos operativos mientras persista la incertidumbre judicial.
»No hago nada hasta que esto se resuelva, porque no puedo jugarme el futuro de la empresa y ponerlo en manos de un abogado. Hay mucha gente que vive de esta empresa. Me pongo firme: prefiero perder una temporada, un mes o dos meses, pero no voy a rifar el destino de la firma».
Asimismo, mencionó haber mantenido conversaciones con la dirigencia sindical:
«El propio sindicato reconoció que están estudiando el tema y entienden que tengo razón, pero me piden tiempo. Yo les doy todo el tiempo que quieran, pero mientras tanto me quedo parado. Cuando lo resuelvan, que vengan y me avisen».
La postura de Conarpesa enciende una luz de alerta en el sector pesquero provincial de cara a la zafra de aguas provinciales, abriendo un compás de espera con fuerte impacto en la mano de obra en muelle y plantas de procesamiento.
El abobado en cuestión no sería otro de Diego Martinez Zapata, uno de los jóvenes brillantes del gobernador Das Neves. El más corrupto de la historia de Chubut.
Martinez Zapata ha sido enganchado en escuchas telefonicas donde al parecer su titulo de abogado lo utiliza como traje para esconder muchas cuestiones oscuras.
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