MAR DEL PLATA (BUENOS AIRES). La industria pesquera asentada en la costa atlántica atraviesa un complejo escenario económico que pone en riesgo la competitividad de sus plantas y la estabilidad de las fuentes de trabajo. En este sentido, un informe elaborado por el grupo SIP detalla que la combinación de aumentos en los insumos, tarifas dolarizadas y trabas burocráticas genera márgenes de rentabilidad críticos. De esta manera, el sector reclama intervenciones urgentes para sostener la operatoria del puerto marplatense, que concentra cerca del poł de los desembarques nacionales.
Por un lado, el relevamiento advierte que el gasoil naval en Mar del Plata acumuló un incremento del 80% en lo que va del año, demandando unos 38 millones de pesos por cada marea pequeña de un buque fresquero. Por otro lado, la suspensión de los plazos de financiación de proveedores (rancho) obliga a las empresas a afrontar costos acumulados millonarios antes de percibir los ingresos por ventas. Asimismo, el encarecimiento industrial de la energía eléctrica sumó un alza del 146% para ciertos usuarios fabriles entre 2024 y 2026.
Atraso cambiario, márgenes operativos y presión sobre el empleo
De esta forma, el desfasaje entre una inflación acumulada del 97% frente a una suba del tipo de cambio exportador del 51,8% configura un atraso cambiario estimado en el 45,6%. Además, las exigencias sanitarias para colocar merluza hubbsi en mercados clave como Brasil generan demoras operativas y costos adicionales de almacenamiento.
En este aspecto, los ejes principales del diagnóstico y las propuestas sectoriales comprenden:
- Insumos críticos: Aumento interanual del gasoil naval y su fuerte impacto en la prefinanciación de las mareas.
- Presión fiscal y comercial: Reclamo por la eliminación de retenciones a la exportación y agilización de la devolución del IVA en plazos legales.
- Potencial de captura: Disponibilidad de más de 95.000 toneladas de merluza en los caladeros para abastecer el procesamiento en tierra.
- Impacto laboral: Riesgo sobre la cadena de valor que demanda al menos siete operarios en tierra por cada marinero embarcado.
Incentivos productivos, gestión estatal y propuestas de alivio
Por lo tanto, las cámaras empresarias descartan una devaluación generalizada por su traslado directo a precios, pero exigen subsidios temporales al combustible, exenciones de tasas y herramientas crediticias específicas. Las entidades también solicitan jerarquizar el área de Pesca en la provincia de Buenos Aires mediante la creación de un rango institucional específico.
En conclusión, la crisis exige articular políticas de alivio fiscal y financiero para evitar el colapso de una actividad neurálgica para la economía costera. De este modo, la industria busca garantizar la preservación del empleo local sin trasladar el ajuste a la cadena de consumo.