La pesca fresquera argentina enfrenta un escenario crítico. Actualmente, la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera y Fresquera (AEPCyF) define la situación como una crisis «terminal». Debido a los constantes aumentos en el combustible y la falta de medidas oficiales, los armadores aseguran que ya no pueden alistar sus barcos.
Un escenario de parálisis productiva
En primer lugar, la entidad realizó una Asamblea Extraordinaria para analizar el impacto del ajuste. En consecuencia, los referentes del sector lanzaron una advertencia contundente: «Salir a trabajar hoy es fundirse». Por este motivo, la flota corre el riesgo de quedar amarrada en puerto de forma permanente.
Cabe destacar que esta información fue difundida originalmente por el sitio web Redes al Mar. Según el reporte, la presión fiscal y los costos operativos han vuelto inviable cualquier tipo de navegación comercial en la región.
El desplome de la rentabilidad
Por otro lado, el sector presentó datos estadísticos para demostrar el deterioro económico. Por ejemplo, la relación entre el valor del pescado y el insumo básico es alarmante:
- En 2010: Un kilo de corvina equivalía a 1,44 litros de gasoil.
- En la actualidad: Ese mismo kilo solo permite comprar 0,69 litros.
De este modo, la pérdida de rentabilidad supera el 50%. Como resultado, los empresarios no tienen fondos para cubrir los gastos básicos de mantenimiento y operatividad.
Pedidos de emergencia y soluciones
Para revertir este panorama, la AEPCyF exige soluciones urgentes al Estado. Específicamente, solicitan los siguientes puntos:
- Declaración inmediata de la emergencia pesquera nacional.
- Creación de un «gasoil productivo» con precio diferenciado.
- Eliminación de las retenciones y alivio en la carga impositiva.
- Conformación de una Mesa de Desarrollo Pesquero con la provincia y el municipio.
Movilización en el puerto
Finalmente, la entidad confirmó que pasará a la acción directa. Por lo tanto, el próximo miércoles 1 de abril a las 11:00 horas habrá una concentración en el puerto de Mar del Plata. De igual importancia es el llamado a la clase política para que decida si apoyará el trabajo argentino o permitirá la destrucción del sector.