El gobernador de Chubut planteó en el Foro PescAR un esquema similar al logrado con el petróleo. Exigió a las empresas que el ahorro fiscal generado por una eventual quita de impuestos nacionales se destine íntegramente a infraestructura y a la renovación de la flota en la provincia.
El gobernador Ignacio Torres aprovechó su participación en el Foro PescAR de Puerto Madryn para lanzar una propuesta de fondo que interpela tanto al Gobierno nacional como a los empresarios de la actividad. Lejos de las formalidades, el mandatario provincial delineó un plan estratégico para modificar la matriz impositiva del sector, tomando como caso de éxito las recientes negociaciones que su gestión llevó adelante con la industria hidrocarburífera.
Durante su alocución en el Hotel Rayentray, Torres trazó un paralelismo insoslayable entre las dos grandes potencias económicas de Chubut. Explicó que mientras el petróleo representó históricamente la estrella del producto bruto geográfico y hoy atraviesa un declive por tratarse de un recurso finito, la pesca experimentó un crecimiento exponencial en el último tiempo. De acxuerdo con ADNSUR.
Ese escenario de «profunda bonanza», según definió el propio gobernador, obliga a dar un debate urgente sobre el agregado de valor y la competitividad. Para lograrlo, anticipó que su gestión ya trabaja sobre un borrador acercado por la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), el cual busca ir más allá del histórico reclamo por la carga tributaria.
El modelo petrolero llevado al mar
La propuesta central del mandatario consiste en replicar la ingeniería fiscal que destrabó inversiones en las cuencas marginales. Explicó que el éxito en el petróleo se dio porque todas las partes cedieron, logrando que los sindicatos asuman una agenda de competitividad, la provincia baje regalías y la Nación elimine retenciones tras dos décadas.
Bajo esa misma lógica, Torres interpeló a los empresarios pesqueros presentes en el auditorio y les propuso ir a Buenos Aires con un proyecto inteligente.
«La propuesta concreta es bajamos las retenciones y que el ahorro fiscal se reinvierta en el sector: renovación de flota, infraestructura portuaria, agregado de valor», detalló.
El gobernador dejó en claro que no acompañará un mero pedido de reducción de impuestos si no hay garantías para el territorio. La condición innegociable es que la discusión sea técnica y seria, exigiendo al sector privado la disposición real de que ese dinero extra quede en los puertos locales para generar empleo genuino.
«Nos unimos para la Ley Bases y después no nos vimos más»
El gobernador de Chubut reclamó a las cámaras empresariales y a los gremios dejar de juntarse únicamente ante los conflictos. Reveló que ya negocia una mesa de desarrollo sectorial con Nación y pidió aprovechar el contexto de bonanza.
Torres rememoró el tratamiento inicial de la llamada Ley Bases impulsada por la administración de Javier Milei, la cual incluía un capítulo pesquero que amenazaba directamente la estructura productiva patagónica. Según relató, esa iniciativa ponía en riesgo la soberanía del mar argentino y hería de muerte la competitividad de los puertos locales.
Ante esa emergencia, la reacción de la industria fue inmediata. El gobernador destacó que en ese momento lo llamaron desde Mar del Plata, Santa Cruz y Río Negro para formar un bloque unificado. Gracias a esa presión conjunta en Buenos Aires, lograron que el Gobierno nacional diera marcha atrás y eliminara los artículos polémicos del proyecto.
Sin embargo, el mandatario utilizó esa anécdota como un tirón de orejas para los actores productivos. «Después no nos reunimos mucho más, hasta que tuvimos el conflicto de la temporada nacional y ahí nos reunimos todos de vuelta», disparó Torres, evidenciando que la industria solo consolida un frente común cuando el negocio entra en crisis.
Frente a un auditorio colmado de empresarios y sindicalistas, el titular del Ejecutivo provincial exigió un cambio de actitud. Pidió aprovechar la actual época de bonanza para aprender de los errores del pasado y sentarse a diseñar políticas públicas que generen más trabajo, sin esperar a que estalle el próximo conflicto para dialogar.
Para canalizar esa agenda, Torres confirmó que ya mantuvo conversaciones recientes con funcionarios de la Cancillería y del Ministerio de Economía de la Nación. El objetivo es consolidar una gran mesa de desarrollo pesquero de carácter federal, donde gremios, empresas y los distintos niveles del Estado puedan discutir un proyecto inteligente que reposicione al sector de manera estratégica.