El mercado internacional de ingredientes marinos enfrenta un escenario de alta incertidumbre por las restricciones operativas en el Pacífico Sur. En este sentido, el Ministerio de la Producción de Perú (PRODUCE) confirmó que no habilitará la segunda temporada de pesca de anchoveta en su zona norte-centro. De esta manera, la cancelación de la zafra por la presencia de un 79% de juveniles presiona al alza los precios internacionales de la harina y el aceite de pescado.
Por un lado, la medida científica adoptada por el IMARPE busca resguardar la biomasa reproductiva ante el impacto del fenómeno El Niño. Por otro lado, la escasez de oferta presiona los valores de reposición en China y altera los costos de formulación para la acuicultura continental. Asimismo, según publicó el medio especializado Pescare, las exportaciones argentinas de harina de pescado registraron un crecimiento interanual del 73,7% en facturación durante el ciclo 2026.
Harina de pescado, mercado internacional y el informe de Pescare
De esta forma, la menor disponibilidad del producto peruano eleva el valor estratégico de los subproductos procesados en las plantas patagónicas. Además, las industrias locales de congelado y fileteado aprovechan los residuos de merluza y langostino para abastecer la demanda de ingredientes nutricionales.
En este aspecto, según consignó el informe especializado de Pescare, las variables clave del mercado marítimo comprenden:
- Suspensión oficial: Cancelación de la segunda temporada peruana tras detectar un 79% de ejemplares juveniles en los cardúmenes.
- Precios en alza: Cotizaciones del producto super prime en Shanghái que alcanzaron los 3.700 dólares por tonelada.
- Oportunidad argentina: Envíos nacionales de harina de pescado por 25,57 millones de dólares entre enero y agosto de 2026.
- Rendimiento industrial: Aprovechamiento de cabezas, vísceras y espinazos para agregar valor en las plantas en tierra.
Nutrición acuícola, competitividad exportadora y sustitución de insumos
Por lo tanto, la coyuntura internacional favorece la inserción comercial de los derivados pesqueros procesados en los puertos argentinos. Las empresas exportadoras regionales buscan consolidar envíos continuos ante la alta demanda del mercado asiático.
En conclusión, la restricción de la biomasa en el Pacífico reformula las estrategias de abastecimiento en la cadena pesquera mundial. De este modo, la Patagonia potencia la industrialización de sus capturas y afianza la competitividad de sus subproductos marítimos.