Por nota al Consejo Federal Pesquero la Secretaría de Pesca provincial tomó la decisión a partir de los hechos ocurridos en su última marea. Las denuncias de descarte de miles de cajones de merluza se confirmaron con la viralización de un video donde se observa la maniobra. ¿Sanciones también al capitán?
Luego que se viralizara un video donde un tripulante en la cubierta del buque fresquero “Nddanddu” pateaba merluza al mar y luchaba con las olas que devolvían parte de esa captura a la cubierta del barco, rodeado por ejemplares de la misma especie que tenían en el fondo del mar idéntico destino, el Secretario de Pesca de Chubut tomó la decisión de quitarle la cuota social que se le había asignado en la primera acta del Consejo Federal Pesquero.
Ese mismo viernes por la tarde, Andrés Arbeletche firmó la nota al Consejo para solicitar que quedaran sin efecto las mil toneladas asignadas al buque del empresario Luis Santander, propietario también de otros barcos que recibieron cuota social de la provincia de Chubut en la misma sesión como el “María Rita”, el “Marlene del Carmen”, el “San Juan B” y el “Pedrito”.
“Motiva lo requerido hechos de público conocimiento sobre una posible utilización indebida del recurso por parte del permisionario, destacándose que la petición se enmarca en base al principio precautorio toda vez que aún no se cuenta con elementos fehacientes que acrediten la existencia del descarte alegado”, sostiene un fragmento de la carta enviada al Consejo.
Pero alcanza con la viralización de un video para sancionar al buque, ya no para quitarle el permiso, sino para suspender su despacho a la pesca. Fuentes consultadas coincidieron en que, al no haber un inspector a bordo que pudiera certificar la infracción, las imágenes del descarte, aunque inmorales, no son un elemento probatorio suficiente.
Prefectura bien podría actuar de oficio y convocar a la tripulación a testificar sobre lo ocurrido a bordo y presentar las pruebas. La Delegación Comodoro Rivadavia tiene el rol de embarque de la última marea y sería un paso indispensable para fijar la responsabilidad del Capitán en la maniobra. Es la máxima autoridad a bordo y aunque obedeciera la orden de la empresa de encajonar solo calamar y tirar la merluza al agua, ninguna decisión empresaria puede ir contra el cuidado del recurso.
Si declarase la tripulación, Prefectura hasta podría sancionar al Capitán, de acuerdo al artículo 62 de la Ley Federal de Pesca, y podría suspenderlo de manera provisoria o definitiva. “Si la tripulación declara, no embarcan nunca más, tan triste como cierto”, aseguró un letrado con experiencia en analizar sumarios.
Por lo pronto ya es un paso que Chubut muestre los reflejos que mostró el SOMU con su denuncia penal por depredación de fauna marina. “La adopción de decisiones enmarcadas en el principio precautorio de conservación del recurso no requiere tener conocimiento cabal o fehaciente de un hecho y basta con la existencia de una posibilidad sobre su existencia y ocurrencia”, argumentó Arbeletche para quitarle las mil toneladas de cuota social asignadas para este 2026.
“Como toda decisión fundada en posibilidades, comparte la naturaleza jurídica de las medidas cautelares, con lo cual no se requiere de una certeza absoluta y de la misma manera la decisión puede ser revertida cuando se compruebe que los extremos no son tales”, completó el Secretario.
Para respaldar la decisión de quitarle la cuota al “Nddanddu” la autoridad de aplicación pesquera en Chubut sostiene que toda vez que haya peligro de daño grave o irreversible en materia ambiental, la falta de certeza científica no puede emplearse como argumento para postergar la adopción de medidas eficaces que impidan la degradación del medio ambiente.