La sostenibilidad del empleo y la operatividad portuaria en Puerto Deseado se han convertido en prioridades urgentes para el Gobierno de Santa Cruz. Ante la reciente disminución en la actividad de la industria del langostino, la provincia ha formalizado una serie de peticiones ante el Consejo Federal Pesquero (CFP), buscando mecanismos que permitan revertir el actual deterioro económico de la región.
Un diagnóstico crítico para la economía local
Durante las sesiones vinculadas al Acta CFP Nro. 7/2026, las autoridades santacruceñas presentaron un informe detallado sobre la caída en las descargas de mariscos. Esta situación no solo afecta a los estibadores, sino que genera un efecto dominó que impacta en las plantas de procesamiento y en toda la cadena de servicios auxiliares.
El núcleo del reclamo radica en la necesidad de prospecciones excepcionales. Santa Cruz solicita que los buques tangoneros congeladores con base en Puerto Deseado puedan realizar capturas previas al inicio oficial de la temporada, siempre bajo la supervisión técnica del INIDEP.
Según reportó recientemente el portal web PESCARE, esta iniciativa busca que la ciencia y la producción trabajen de la mano para garantizar que el recurso sea sostenible, pero que también genere el alivio financiero que la zona norte de la provincia necesita.
El desafío de las descargas y el marco legal
Uno de los puntos más complejos del debate es la propuesta impulsada por el intendente Juan Raúl Martínez. El mandatario local ha insistido en que los buques que operan en aguas nacionales deberían descargar obligatoriamente en puertos santacruceños para mitigar los efectos de la veda en el Golfo San Jorge.
Sin embargo, esta intención choca con la normativa vigente:
- Limitación Jurídica: Actualmente no existe una base legal sólida para obligar a la flota nacional a elegir un puerto específico de descarga.
- Logística vs. Territorio: La libertad de los buques para descargar en otras terminales diluye el impacto económico que el langostino debería tener en el entramado productivo de Santa Cruz.
¿Qué se espera del Consejo Federal Pesquero?
El CFP ha recibido formalmente el pedido, aunque todavía no ha emitido una resolución definitiva sobre las prospecciones solicitadas. La incertidumbre reina entre los trabajadores del sector, quienes demandan «reglas claras y previsibilidad» antes de que arranque la zafra.
El debate de fondo es estructural: no se trata solo de cuánto langostino hay en el mar, sino de cómo se distribuye la riqueza que genera. La provincia sostiene que los cupos asignados deben traducirse en empleo real y valor agregado local, evitando que el recurso pase de largo frente a sus costas.