El debate en torno a la optimización de las capturas en el Atlántico Sur suma un nuevo respaldo empresarial. Fernando Álvarez Castellano, presidente de CONARPESA, coincidió públicamente con la solicitud de CAPeCA y CAPIP para incrementar la producción de colas de langostino al 50%. Asimismo, el directivo aprovechó para reivindicar el compromiso histórico y la responsabilidad social de las compañías que operan en la Patagonia.
Un pedido conjunto para dar previsibilidad a la flota
La Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la República Argentina (CAPeCA) y la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) formalizaron ante el Consejo Federal Pesquero la flexibilización de los límites de procesamiento a bordo. Según un informe publicado originalmente por Redes al Mar, las entidades gremiales empresarias buscan que la flota tangonera congeladora pueda adaptar sus líneas al contexto comercial actual.
Firmada por los dirigentes Eduardo Boiero y Agustín de la Fuente, la presentación argumenta que esta medida otorgará a los armadores la libertad necesaria para alinear la producción con las demandas internacionales. De este modo, se busca blindar la operatividad de los buques y evitar crisis financieras y operativas como las experimentadas durante la temporada 2025.
Ambas cámaras pesqueras destacaron que tanto el langostino entero como el procesado en cola mantienen estándares de calidad premium a bordo, maximizando el valor agregado y asegurando un flujo constante de divisas para la economía nacional.
Réplica a las críticas sindicales y defensa de la rentabilidad
Por su parte, Álvarez Castellano fue contundente al señalar que el reclamo responde a una lógica estrictamente comercial y no a posturas individuales. Con esto, el empresario desestimó las acusaciones previas del secretario general del STIA, Luis Núñez, aclarando que la iniciativa no obedece a «un capricho de CONARPESA», sino a una lectura real del mercado global.
Finalmente, el líder de la firma pesquera defendió la trayectoria de las operadoras en Chubut, garantizando que el crecimiento económico de la región no está reñido con la sustentabilidad ambiental ni con los derechos laborales. Sin embargo, advirtió que la sostenibilidad del empleo formal en el sector depende directamente de que se respete la rentabilidad empresarial y se promuevan las inversiones de capital.