Langostino Pesca

Cámaras empresariales insisten en aumentar el procesamiento de colas de langostino a bordo

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El debate por las cuotas de procesamiento en alta mar vuelve a encender la agenda del sector pesquero argentino. La Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores de la República Argentina (CAPeCA) junto a la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP) elevaron un nuevo planteo ante el Consejo Federal Pesquero (CFP). El objetivo es claro: incrementar del 36% al 50% el límite autorizado para la producción de colas de langostino en los buques congeladores.

Flexibilidad comercial frente a las crisis operativas

La propuesta formal, que cuenta con el respaldo y las firmas de Eduardo Boiero y Agustín de la Fuente (presidentes de ambas entidades), busca otorgar herramientas competitivas a las empresas. Según argumentan las cámaras, ampliar el porcentaje permitido permitirá adaptar la producción de manera inmediata a las fluctuaciones de la demanda internacional.

Asimismo, los empresarios recuerdan que este pedido ya se había puesto sobre la mesa en la Comisión de Seguimiento de Langostino. Su aprobación, sostienen, es clave para blindar a la flota contra escenarios de parálisis operativa y crisis comerciales como las que sacudieron la actividad durante el año 2025.

Calidad de exportación y respaldo en el sector de colas de langostino

De acuerdo con información relevada por el portal especializado Pescare, desde el ámbito empresarial defienden que tanto el langostino entero como las colas congeladas en alta mar son productos premium. Ambos formatos optimizan el valor agregado del recurso y representan una fuente crucial de divisas para la economía nacional.

Esta postura sumó un fuerte apoyo por parte de Fernando Álvarez Castellano, presidente de Conarpesa. El directivo ponderó la insistencia institucional de CAPeCA y CAPIP, asegurando que la medida responde estrictamente a las necesidades del mercado global. Además, el empresario desestimó que la iniciativa impacte negativamente en el empleo en tierra o en el ecosistema, argumentando que el langostino maduro que no se captura cumple su ciclo biológico natural en el mar.

Álvarez Castellano también recordó que la ampliación del cupo cuenta con el aval de informes técnicos previos del INIDEP, lo que otorga un sustento científico sólido al reclamo patronal.

La encrucijada del empleo y la situación del sector fresquero

A pesar de los argumentos económicos, la iniciativa enfrenta una férrea resistencia por parte de los gremios marítimos y portuarios. Los sindicatos alertan que un mayor procesamiento a bordo podría vaciar las plantas procesadoras en tierra, poniendo en riesgo miles de puestos de trabajo.

A esta tensión se suman las dudas dentro del propio Consejo Federal Pesquero respecto al impacto que esta medida tendría sobre la flota fresquera. Este eslabón, uno de los más vulnerables de la cadena productiva, enfrenta una cruda realidad:

  • Márgenes financieros asfixiantes.
  • Costos operativos en alza.
  • Falta de condiciones macroeconómicas para recuperar la rentabilidad.

Un nuevo escenario económico para la pesca

El actual rumbo económico del país está reconfigurando las reglas de juego en la industria. Conceptos como la eficiencia de costos y la rentabilidad extrema se han vuelto obligatorios para la supervivencia empresarial, obligando a discutir reformas que antes parecían intocables.

La moneda está en el aire y la resolución final recae sobre el Consejo Federal Pesquero. El organismo tendrá la compleja tarea de balancear la competitividad internacional exigida por los armadores con la paz social y la sustentabilidad del empleo en tierra.