BUENOS AIRES. La industria pesquera en las islas Malvinas atraviesa un momento crítico por la combinación de factores biológicos y políticos. En este sentido, el sector padece una fuerte caída en las capturas de calamar. Asimismo, las empresas enfrentan la postura del Gobierno nacional tras el envío de un proyecto de ley para endurecer las sanciones a la explotación de recursos sin autorización argentina.

Por un lado, el negocio pesquero representa cerca del 60% del producto interior bruto del archipiélago. Por otro lado, la actividad depende en gran medida de alianzas con sociedades armadoras de Vigo y capitales españoles. De esta manera, el puerto de Vigo funciona como la principal puerta de entrada del cefalópodo hacia los mercados de Europa.
Endurecimiento de sanciones y el proyecto enviado al Congreso
En el plano político, el presidente Javier Milei envió el pasado 17 de septiembre una iniciativa al Congreso Nacional. El texto propone ampliar las multas, inhabilitaciones y cancelaciones de permisos para operar en Argentina a las firmas que exploten recursos en zonas disputadas.
Al respecto, la directora ejecutiva del Gobierno isleño, Andrea Clausen, analizó el escenario ante una eventual obligación de elegir entre ambos mercados:
“Si creen que están en riesgo, tendrán que tomar una decisión”.
Además, la funcionaria recordó que la actividad ha convivido con restricciones argentinas durante las últimas dos décadas.
Fuerte caída en las capturas de calamar e impacto en las empresas
Paralelamente, el sector biológico registra una merma calificada como dramática por las cámaras armadoras. Durante la segunda temporada de 2026, la pesca cerró tras apenas 17 días de faena, registrando únicamente 5.000 toneladas capturadas frente al promedio habitual de 28.000 toneladas.
En este aspecto, las hipótesis bajo análisis incluyen los siguientes factores:
- Variaciones ambientales: Cambios en la temperatura del agua y desplazamiento de corrientes marinas.
- Presencia de depredadores: Incremento poblacional de merluza en las zonas de alimentación del calamar.
- Capacidad de la flota: Mayor eficiencia operativa de los buques poteros y de arrastre.
Por lo tanto, la baja recaudación pesquera genera incertidumbre económica en el archipiélago. En conclusión, las empresas españolas e internacionales afrontan un escenario complejo marcado por el endurecimiento normativo argentino, el impacto del Brexit y la inestabilidad del recurso marino.
