La incertidumbre sobre el inicio de la zafra de langostino continúa escalando. Desde la Cámara Argentina de Industrias Pesqueras (CAPIP) han sido tajantes: zarpar en las condiciones actuales, sin un acuerdo sólido, no solo es inviable económicamente, sino que podría profundizar la crisis estructural que atraviesa el sector.
Viabilidad económica vs. urgencia por zarpar
El panorama actual de la pesca argentina trasciende la mera discusión salarial. En una entrevista concedida al programa «El Quinto Poder» de #LA17, Agustín de la Fuente, presidente de CAPIP, subrayó que el problema central es la sostenibilidad de la actividad. Según el directivo, salir a navegar hoy no garantiza una solución, sino que podría agravar un conflicto que ya suma varios meses de estancamiento.
De la Fuente fue honesto al admitir que no hay certezas sobre una fecha de inicio inmediata. Aunque las gestiones formales ante la Secretaría de Trabajo se iniciaron en febrero, las negociaciones se encuentran en un punto complejo donde se busca «adecuar un negocio» que hoy enfrenta una realidad financiera sumamente difícil.
Un mercado global volátil y reglas obsoletas
La estrategia de la cámara empresaria no busca un parche temporal. La intención es establecer un esquema que permita monitorear variables críticas, como los valores de exportación y las normativas de Aduana.
»No es solo salir a navegar y después acomodar la ropa en el camino», sentenció De la Fuente, haciendo referencia a la necesidad de fijar reglas claras antes de encender los motores.
Desde la cámara sostienen que el mercado internacional ha cambiado y que los precios de referencia utilizados anteriormente han quedado desfasados frente a la volatilidad actual. Sin rentabilidad garantizada, el cumplimiento de las obligaciones empresarias, incluyendo el pago de salarios, se vuelve una meta inalcanzable.
El mapa gremial: Coincidencias y fragmentación
No todos los sectores avanzan a la misma velocidad en la mesa de diálogo. CAPIP percibe posturas diferenciadas entre los gremios:
- Siconara y la Asociación de Capitanes: Muestran una actitud más dialoguista y cercana a un consenso.
- Maquinistas: Es el sector donde la distancia es mayor y aún no se han suscrito acuerdos.
- Marinería (SOMU): Persiste una brecha significativa en las propuestas que impide el destrabe definitivo.
Lecciones del 2025: Aprender del pasado
Al comparar la situación actual con la temporada anterior, De la Fuente destacó que, aunque no hay acuerdo, el clima de diálogo ha mejorado. En 2025, la relación estaba tan fracturada que las partes ni siquiera compartían el mismo espacio físico.
Sin embargo, el recuerdo de un año donde «a nadie le fue bien» actúa como una advertencia. El objetivo actual es construir una matriz productiva que sea útil para la región a largo plazo, evitando una salida defectuosa que termine en un nuevo fracaso comercial y social.
Intervención nacional y actividades exploratorias
Respecto al rol del Gobierno Nacional, se informó que la autoridad laboral monitorea los avances sin la intervención forzada de años previos. Asimismo, se aclaró que los buques que se ven actualmente en movimiento no representan un inicio encubierto de la temporada de langostino, sino que realizan tareas exploratorias o se dedican a otras especies como la merluza o el calamar.
En conclusión, aunque existe una presión real y comprensible por volver al trabajo, la temporada no se desbloqueará por simple deseo. La pesca seguirá detenida hasta que los números permitan que la actividad sea, finalmente, un negocio viable para todos los eslabones de la cadena.