El buque portacontenedores Maersk Lanco sufrió un incendio a bordo frente a las costas de Brasil. En este sentido, el siniestro provocó la interrupción del suministro eléctrico en los contenedores refrigerados. De esta manera, el incidente pone en riesgo un importante cargamento de mariscos destinado al mercado europeo.
Por un lado, el buque transportaba 4.000 toneladas de langostino de empresas como Iberconsa, Conarpesa y Nueva Pescanova. Por otro lado, la nave detuvo su marcha rumbo a Tánger Med para ingresar al puerto de Salvador. Asimismo, la falla técnica generó preocupación en las empresas exportadoras por la pérdida de la cadena de frío.
Transporte marítimo, inspección de carga e impacto en las exportaciones de pesca
De esta forma, los técnicos navieros reconectaron la energía de los reefers de forma gradual y controlada. Además, la carga permanece varada en territorio brasileño a la espera de peritajes sobre la mercadería.
En este aspecto, las implicancias comerciales y logísticas del incidente comprenden:
- Pérdida de la campaña navideña: Arribo estimado a Europa para inicios de 2027, fuera de la temporada alta de fiestas.
- Empresas afectadas: Iberconsa registra 82 contenedores a bordo y Conarpesa suma 1.200 toneladas en tránsito.
- Cadena de frío: Incertidumbre sobre el impacto térmico en los mariscos durante el corte de energía.
- Conflicto de mercado: Posible superposición de la venta con la nueva zafra de langostino de aguas continentales.
Logística pesquera y controles de calidad en el comercio internacional
Por lo tanto, la mercadería recibirá inspecciones sanitarias al momento de desembarcar en los puertos de destino final. Las autoridades comerciales evaluarán la aptitud del producto antes de autorizar su distribución y venta.
En conclusión, el informe de Parte de Pesca expone la compleja situación logística que afronta el sector pesquero. De este modo, las exportadoras argentinas monitorean las inspecciones en las cámaras frigoríficas.