Un reciente estudio científico sobre el langostino encendió una luz de esperanza para el sector pesquero, aunque con un llamado a la cautela. Según la última evaluación de invierno realizada por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), se detectó un incremento en la cantidad total de ejemplares, pero con un peso general menor debido a que la gran mayoría son langostinos de menor tamaño.
Más ejemplares en el mar, pero de menor talla comercial
El relevamiento científico se llevó a cabo en las aguas del Golfo San Jorge, las costas de Chubut y sus zonas adyacentes. Tras realizar más de 100 lances de prueba, los investigadores constataron la presencia del crustáceo en más del 82% de las áreas analizadas, superando los registros del año anterior.
De acuerdo con un reporte difundido por Deproa, los números muestran dos realidades marcadas para la flota:
- Población numérica: Se calcularon cerca de 1.971 millones de langostinos, lo que equivale a un aumento del 15,9% en comparación con 2025.
- Peso total (biomasa): Se estimaron 15.892 toneladas, cifra que representa una caída del 15,4% respecto al periodo previo.
La causa principal de este fenómeno es el tamaño promedio de los ejemplares: la talla media disminuyó de 25,89 milímetros a 23,11 milímetros de longitud de cefalotórax.
La importancia de los ejemplares juveniles para la próxima temporada
El aspecto más destacado del estudio es la alta concentración de jóvenes ejemplares. Cerca del 80% de los langostinos detectados son juveniles (reclutas), mientras que los adultos apenas superaron el 10% del total.
Esta abundancia de ejemplares jóvenes sugiere una buena capacidad de renovación para la especie. No obstante, los especialistas del INIDEP remarcaron que habrá que monitorear de cerca su desarrollo para confirmar cuántos de estos langostinos alcanzarán el tamaño adecuado para incorporarse a la pesca comercial en los próximos meses.
Un respiro tras el cierre anticipado de la pesca
Estos datos científicos cobran un valor estratégico para las empresas pesqueras, luego de que la temporada 2026 en aguas nacionales finalizara antes de lo previsto por la baja en los rendimientos de captura y la necesidad de resguardar el ciclo reproductivo del recurso.
Si bien la última zafra mostró síntomas de agotamiento en las zonas de pesca, el hallazgo de esta nueva generación de langostinos pequeños ofrece una señal positiva de cara al 2027, siempre y cuando se apliquen las medidas adecuadas para proteger a la población juvenil en crecimiento.