El Atlántico Sur se prepara para enfrentar uno de los fenómenos climáticos más agresivos de la temporada. Una ciclogénesis profunda generará condiciones de navegación extremas en las próximas 60 horas, con ráfagas que podrían alcanzar los 100 km/h y una marejada que ha puesto en alerta máxima a todas las autoridades marítimas y empresas del sector.
Refugio estratégico ante ráfagas de 100 km/h
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Prefectura Naval Argentina han emitido avisos urgentes ante la formación de un sistema de baja presión de dimensiones extraordinarias. Este fenómeno, que se extiende desde la Patagonia hasta las costas uruguayas, ha forzado a los buques congeladores, tangoneros y fresqueros a abandonar sus zonas de operaciones.
Muchos de estos barcos, que se encontraban operando sobre el recurso langostino al norte del paralelo 41°S, han buscado refugio en el Golfo Nuevo. Embarcaciones de renombre como el Marlene del Carmen y los Álvarez Entrena VI y VII ya se encuentran fondeados en Bahía Cracker, esperando que pase lo peor del frente tormentoso.
Olas gigantes y condiciones de «viento huracanado»
Las previsiones técnicas para este evento meteorológico son alarmantes. Se espera que el centro del ciclón alcance una presión de 985 hPa, lo que provocará:
- Oleaje extremo: Olas de hasta 8 metros en zonas cercanas a la costa y de hasta 12 metros mar adentro.
- Vientos intensos: Ráfagas superiores a los 100 km/h en Chubut y Río Negro, mientras que en alta mar podrían registrarse rachas de 140 km/h.
- Efecto invernal: Un marcado descenso térmico que afectará también a la provincia de Buenos Aires.
Según reportó oportunamente el portal especializado Revista Puerto, el sistema alcanzará un diámetro superior a los 30 grados de longitud, con una concentración de isobaras que garantiza un gradiente de presión sumamente peligroso para la navegación comercial.
El impacto en la costa y el rol del CONICET
Expertos del CESIMAR (CONICET), como el oceanógrafo Juan Pablo Pisoni, advierten que el impacto no será solo en alta mar. Se prevé una fuerte marejada en la zona de Rawson y Playa Unión. La combinación de la baja presión y los vientos del sur provocará un aumento significativo del nivel del mar, aunque la geografía del Golfo Nuevo podría amortiguar parcialmente el impacto para los barcos allí refugiados.
Protocolo humanitario: 140 buques extranjeros ingresan a la ZEEA
Dada la magnitud del riesgo de vida, el Gobierno argentino ha autorizado, bajo estrictas normas internacionales (CONVEMAR), el ingreso de más de 140 pesqueros extranjeros a la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA).
Esta flota, que habitualmente opera en la milla 201, tiene permitido el ingreso exclusivamente para guarecerse, bajo las siguientes condiciones:
- Prohibición total de pesca: Las artes de pesca deben estar aseguradas sobre cubierta.
- Monitoreo constante: El sistema AIS de posicionamiento debe permanecer encendido en todo momento.
- Restricción lumínica: No se permiten luces de faena encendidas.
Se estima que las condiciones climáticas permitirán el regreso a las zonas de pesca recién durante la jornada del domingo, una vez que el centro de baja presión se desplace hacia el este.