La temporada de calamar (Illex argentinus) ha dado un giro inesperado en aguas nacionales. Tras la reciente apertura de la zona al norte del paralelo 44°S, los resultados en los muelles y en las sondas de los buques distan mucho de las expectativas iniciales. Lo que se perfilaba como una extensión del éxito capturado en el sur, hoy se traduce en rendimientos mínimos, barcos regresando a puerto y una profunda incertidumbre en el sector pesquero.
Escenario crítico: Sin marcas en el radar
La operatividad en el área norte no ha logrado consolidar un volumen de capturas sostenible. Los informes provenientes de la propia flota describen un panorama desolador: días de trabajo extenuantes que apenas logran completar unas pocas bandejas. Esta carencia de ejemplares ha forzado a varios armadores a modificar su estrategia de forma drástica.
Muchos buques ya han puesto proa hacia Mar del Plata o Puerto Deseado, optando por cesar la actividad momentáneamente ante la imposibilidad de localizar concentraciones de pesca rentables. La ausencia de «marcas» en los equipos de detección sugiere que el recurso no está presente en la zona o que los ejemplares detectados son mayoritariamente juveniles, lo que invalida la captura comercial.
Proyecciones récord frente a la realidad biológica
Resulta paradójico que esta crisis en el norte ocurra en el marco de una de las mejores campañas de los últimos años. Según datos analizados por la redacción del portal Pescare, hasta el 15 de abril se han acumulado 174.296,6 toneladas de calamar, una cifra que ya roza el total desembarcado en todo el 2025.
| Mes | Capturas (Toneladas) |
| Enero | 49.015,9 |
| Febrero | 72.439,5 |
| Marzo | 48.156,5 |
| Total Parcial | 174.296,6 |
A pesar de este éxito estadístico en los meses previos, la biología del recurso ha marcado una disparidad evidente al cruzar el límite del 44°S. Incluso la flota extranjera que opera fuera de la milla 200 ha comenzado a retirarse hacia el Pacífico (Islas Galápagos), lo que muchos expertos interpretan como el cierre fáctico de la temporada 2026 en el Atlántico Sur.
Incertidumbre y posibles cierres: El rol del INIDEP
La problemática fue el eje central de la reciente reunión de la Comisión de Seguimiento de Calamar en el Consejo Federal Pesquero. La preocupación no es solo la falta de volumen, sino la preservación de la especie ante la presencia de juveniles.
Desde el INIDEP, se espera con urgencia el informe técnico derivado de la campaña del buque de investigación BIP Víctor Angelescu. Este documento será la pieza clave para determinar los pasos a seguir. Entre las medidas que se barajan, cobran fuerza dos opciones:
- Veda temporal: Establecer una ventana de tiempo sin capturas para evaluar la evolución del stock.
- Cierre definitivo: Dar por finalizada la zafra de Illex 2026 de manera anticipada.
Por el momento, la opción de una pausa técnica parece ser la más probable. Mientras tanto, la flota nacional permanece en un estado de «exploración» constante, esperando que la ciencia o la propia naturaleza den señales de alivio para una temporada que, aunque generosa en volumen acumulado, hoy navega en la incertidumbre.