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Pesca ilegal. Un total de 110 naciones costeras lo que representa el 75 % del litoral mundial ya forman parte del Acuerdo sobre medidas del Estado rector del puerto (AMERP). Este pacto global, impulsado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), se ha consolidado como la principal herramienta internacional para cortar el avance de la pesca no reglamentada en los océanos.

¿En qué consiste este pacto internacional contra la pesca ilegal?
El objetivo central del acuerdo, vigente desde el año 2016, es bloquear el acceso de los barcos pesqueros sospechosos o ilegales a los muelles comerciales. Al no poder desembarcar ni vender sus capturas en los terminales marítimos, la actividad ilícita deja de ser un negocio rentable para los infractores.
Según un informe difundido por el medio ABC, la red de fiscalización actual abarca a 86 socios de la FAO y cuenta con la reciente incorporación de Moldavia como último país firmante.
Control marítimo en cifras
Para garantizar que los buques cumplan con la normativa ambiental y comercial, el programa aplica estrictos controles en todo el planeta:
- 22.000 controles al año: Inspecciones exhaustivas a las embarcaciones que solicitan atracar.
- 700 puertos habilitados: Puntos estratégicos habilitados globalmente para verificar la procedencia de la pesca.
- Asistencia técnica: Apoyo directo dado por la FAO a más de 80 países para capacitar a sus autoridades portuarias.
Conmemoración en Roma y debate sobre el futuro de los mares
La FAO conmemoró esta década de trabajo conjunto durante una ceremonia realizada en su sede central en Roma. El encuentro sirvió como preámbulo para las sesiones del Comité de Pesca (COFI), que se mantendrá reunido hasta el 11 de septiembre para definir nuevas estrategias de protección para los ecosistemas marinos.