El Gobierno de Santa Cruz inició gestiones ante la provincia de Chubut para actualizar el convenio interjurisdiccional que regula la pesca de merluza en las aguas compartidas del Golfo San Jorge. La propuesta busca adaptar las reglas de juego a la realidad actual de la flota costera (conocida como flota amarilla) y garantizar la protección de la especie durante sus desplazamientos.
Un nuevo corredor de protección y pesca compartida
Las conversaciones iniciales se llevan adelante entre el secretario de Pesca de Santa Cruz, Sergio Klimenko, y su par chubutense, Diego Brandan. El plan impulsado por la gestión del gobernador Claudio Vidal propone modificar las áreas de captura dentro de la jurisdicción de Chubut para crear un «corredor biológico». Este espacio permitirá que el cardumen de merluza transite y se desarrolle de forma segura antes de quedar expuesto a la actividad extractiva.
Según datos difundidos por LU17, la iniciativa parte de un principio fundamental de la naturaleza: las especies marinas no respetan límites territoriales ni fronteras administrativas. Por ello, las decisiones de manejo pesquero tomadas de un lado del golfo repercuten de manera directa en el ecosistema del otro.
Mantenimiento del recurso y un padrón unificado de barcos
El proyecto busca reactivar el principio de reciprocidad entre ambas provincias. Esto significa que las embarcaciones habilitadas de Chubut y Santa Cruz puedan operar de manera ordenada en aguas de ambas jurisdicciones.
Para lograrlo, la propuesta contempla la elaboración de un nuevo registro oficial que defina con claridad cuáles serán las embarcaciones de la flota amarilla autorizadas para ingresar a cada zona.
Entre los puntos principales del plan destacan:
- Creación de un padrón único: Selección acordada de buques autorizados a pescar en ambas provincias.
- Corredor biológico: Delimitación de zonas de resguardo para cuidar el crecimiento de los peces.
- Reciprocidad equitativa: Acceso mutuo y regulado a las zonas de captura compartidas.
La sustentabilidad como eje principal
Desde el Ministerio de Pesca santacruceño remarcaron que cualquier modificación en las pautas de captura dependerá del respaldo previo de los armadores locales y de los informes biológicos que garanticen la salud del ecosistema.
Las autoridades advirtieron que una sobreexplotación del Golfo San Jorge podría derivar en un colapso del recurso, tomando como llamado de atención lo ocurrido años atrás en el Golfo San Matías, donde la falta de controles provocó una caída drástica en la población de peces.