La operatividad de la flota pesquera en aguas nacionales ha tomado un nuevo rumbo este año. Fernando Álvarez Castellano, presidente de Conarpesa, confirmó que la compañía ya cuenta con nueve buques langostineros operando activamente en la zona habilitada. Esta salida al mar se concretó gracias a la firma voluntaria de contratos de ajuste particulares por parte de 220 tripulantes, marcando un precedente en la relación directa entre la patronal y sus trabajadores.
Operatividad garantizada y acuerdos directos
A diferencia de la temporada anterior, marcada por un extenso conflicto sindical que paralizó la actividad durante meses, la empresa ha logrado movilizar sus activos sin contratiempos. Según lo informado por el portal web Parte de Pesca, Álvarez Castellano subrayó que el personal efectivo de la firma aceptó las condiciones propuestas de manera unánime.
El directivo fue contundente al señalar que el cambio de estrategia permitió evitar el bloqueo de las embarcaciones. «Ya están pescando», afirmó, haciendo hincapié en que la prioridad fue garantizar la continuidad laboral frente a las posturas rígidas de la conducción del SOMU (Sindicato de Obreros Marítimos Unidos).
Un llamado a la dirigencia sindical
En declaraciones radiales, el titular de Conarpesa instó a los líderes gremiales a formalizar acuerdos que no perjudiquen la economía de los marineros. Sugirió que el sindicato debería acudir a la autoridad laboral para refrendar los convenios y permitir que el resto de la flota del sector pueda iniciar sus tareas.
Asimismo, desestimó las críticas sobre su posición en el mercado, utilizando un tono irónico para referirse a quienes cuestionan que su empresa sea de las pocas operando actualmente al norte del paralelo 41°.
Respaldo de los trabajadores y alta demanda laboral
Uno de los puntos más relevantes destacados por el empresario es la respuesta masiva a la convocatoria de empleo. Además de sus tripulaciones habituales, la firma recibió más de 2.500 solicitudes de personas interesadas en trabajar bajo las condiciones actuales.
- Acuerdos individuales: La totalidad de los efectivos de la empresa aceptaron las cláusulas ofrecidas.
- Seguridad económica: Se informó el depósito de un anticipo de $1.500.000 en las cuentas de cada tripulante.
- Cumplimiento legal: Álvarez Castellano defendió la transparencia de su gestión, asegurando que todos los empleados están debidamente registrados y los pagos se realizan en tiempo y forma.
Hacia un nuevo esquema de trabajo
Para la presidencia de Conarpesa, el escenario actual refleja un cambio en la mentalidad del trabajador, quien ahora prioriza la estabilidad frente a los conflictos prolongados. Al contar con una base sólida de personal dispuesto a embarcar, la empresa ha decidido avanzar de forma independiente a las decisiones de la cúpula sindical actual, centrando sus esfuerzos en la producción y la eficiencia de la zafra de langostino 2026.