Langostino Nacionales Pesca

Temporada de langostino 2026: la flota concentra sus operaciones en el norte de la Zona de Veda

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La zafra de aguas nacionales ya está en marcha dentro de la Zona de Veda Permanente de Juveniles de Merluza (ZVPJM). En este inicio, la distribución de los barcos pesqueros muestra una tendencia clara al concentrar el mayor esfuerzo en el sector norte del área habilitada. Este arranque marca el comienzo de un extenso calendario que no solo medirá la abundancia del recurso, sino también la capacidad de respuesta administrativa y comercial de todo el sector regulado.

Distribución de la flota y rendimiento biológico

El despliegue inicial de la flotilla se ha focalizado con fuerza sobre las subáreas 4 y 5, las cuales quedaron operativas desde el pasado 29 de mayo. Estas zonas, ubicadas geográficamente entre los paralelos 42° y 43° S, ofrecen actualmente las mejores condiciones náuticas y comerciales, posicionando a Puerto Madryn como el punto de descarga y asistencia logística más estratégico por su proximidad.

Según datos relevados por Parte de Pesca, esta marcada preferencia responde de manera directa a los indicadores obtenidos durante las prospecciones previas. En dichos cuadrantes se detectó una excelente composición de tallas, con una presencia predominante de ejemplares L1 y L2, sumado a un porcentaje de captura incidental de merluza (Hubbsi) notablemente bajo.

Este escenario justifica por qué los buques tangoneros congeladores decidieron apostar fuertemente por el norte en sus primeras mareas. Buscan optimizar la rentabilidad con un producto de alto valor comercial y estándares óptimos para la exportación. No obstante, el gran interrogante de la industria es si estas concentraciones biológicas lograrán sostener el ritmo de captura a medida que la totalidad de la flota comience a operar en el mismo polígono.

La realidad en el sector sur y alertas de fiscalización

Una situación distinta se vive en el extremo sur de la habilitación, específicamente en las subáreas 15 y 16 (entre los paralelos 46° y 47° S), vinculadas operativamente a los puertos de Santa Cruz y el sur de Chubut, como Caleta Paula, Puerto Deseado y Comodoro Rivadavia.

En este sector, los rendimientos iniciales muestran desafíos comerciales y biológicos:

  • Tallas menores: Predominancia de categorías L3 y L2, con menor presencia de piezas grandes (L1).
  • Monitoreo ambiental: Mayor incidencia de juveniles de langostino.
  • Captura incidental: Valores límite en la relación merluza-langostino.

Debido a esto, las autoridades pesqueras han implementado un esquema de fiscalización estricta sobre la subárea 15. De mantenerse los altos índices de fauna acompañante, la administración podría dictar un cierre preventivo de este cuadrante, sujeto a los informes técnicos que emita el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP).

Impacto económico: previsibilidad y debate por el procesado a bordo

A diferencia del ciclo anterior, caracterizado por demoras operativas y conflictos gremiales, el inicio en tiempo y forma de la temporada 2026 representa una ventaja competitiva clave. Comenzar en las fechas previstas facilita la planificación logística en los muelles, garantiza el abastecimiento continuo de las plantas de procesamiento en tierra y permite cumplir con los compromisos internacionales de exportación con mayor previsibilidad.

A la par del movimiento en los caladeros, el debate normativo vuelve a ganar terreno en el Consejo Federal Pesquero (CFP). Empresas pesqueras de primera línea han respaldado la solicitud de ampliar el porcentaje autorizado para la producción de colas de langostino a bordo. Quienes impulsan esta medida sostienen que permitir un mayor volumen de reprocesamiento en los barcos es una herramienta indispensable para adaptar la oferta exportable argentina a las exigencias actuales del mercado mundial.

El balance de las primeras jornadas es positivo pero cauteloso. El langostino argentino ha demostrado una buena disponibilidad inicial en el norte de la ZVPJM, dinamizando rápidamente el empleo industrial y la economía de los puertos patagónicos. El desafío para las empresas y los organismos de control estará en hallar el equilibrio justo entre la explotación comercial, la conservación del recurso y la sostenibilidad de toda la cadena de valor pesquera.