La flota de buques tangoneros congeladores podría enfrentar un cambio clave en su esquema de procesamiento. La empresa Conarpesa S.A. formalizó un pedido ante el Consejo Federal Pesquero (CFP) para elevar al 50% el límite permitido de elaboración de colas de langostino a bordo. Ante esto, las autoridades decidieron actuar con cautela y evaluar el impacto de las normativas vigentes antes de emitir una resolución.
El debate por el procesamiento en buques tangoneros
La propuesta para modificar los topes de producción en alta mar ha reactivado las discusiones estratégicas dentro del sector pesquero. La solicitud presentada por Conarpesa busca reformular las directrices actuales para que la mitad de las capturas procesadas por la flota congeladora pueda convertirse en colas. Según trascendió, esta firma no sería la única interesada en impulsar la reforma.
El planteamiento fue analizado en la última sesión del CFP. Los consejeros optaron por no tomar una decisión apresurada y exigieron a la Autoridad de Aplicación un balance detallado sobre los efectos de la Resolución CFP Nº 11/2025, una directriz que ya había flexibilizado los topes previos.
Nota del editor: Según información recopilada por Pescare, los primeros recibos de sueldo de algunas tripulaciones reflejan realidades complejas. En barcos con 100 toneladas en bodega, las liquidaciones oficiales se habrían ubicado cerca del 75% respecto a la temporada anterior, detectándose además cambios en la liquidación de categorías (como C1 liquidada como L1). Aunque es un dato muestral, marca un precedente en las consultas al sector.
Argumentos comerciales frente al impacto en tierra
Desde la perspectiva empresarial, se argumenta que los mercados internacionales exigen productos con mayor valor agregado y procesamiento directo. Elevar el límite al 50% permitiría a las pesqueras argentinas ganar competitividad y adaptarse a las demandas comerciales externas.
Asimismo, los impulsores de la medida aseguran que este cambio:
- No incrementará el esfuerzo pesquero: El volumen de captura total de los buques se mantendría idéntico.
- No afectará el empleo en tierra: Afirman que la dinámica de las plantas de procesamiento terrestres no se verá perjudicada.
- Ordenará la oferta: Prometen mayor previsibilidad para toda la cadena de valor del langostino.
Sin embargo, en el sector convive una histórica tensión. Mientras los congeladores defienden la flexibilidad operativa para maximizar exportaciones, otros actores alertan sobre el riesgo de desabastecer o restar valor a la mano de obra en las plantas pesqueras continentales.
Antecedentes y evolución de la normativa pesquera
El límite del procesamiento a bordo ya había sido modificado recientemente. Hasta septiembre de 2025, la ley fijaba un tope de tolerancia del 30% para langostino sin cabeza o piezas dañadas por marea.
Posteriormente, la mencionada Resolución 11/2025 elevó ese techo de forma transitoria al 36% hasta el cierre de la temporada 2026, contando con el aval preventivo del INIDEP. La nueva propuesta implica un salto de 14 puntos porcentuales sobre la regla vigente.
La postura cautelosa del Consejo Federal Pesquero
El CFP ha elegido el camino de la evaluación científica y técnica. La exigencia de un informe técnico previo busca medir si la flexibilización otorgada el año pasado justificaría una nueva ampliación o si, por el contrario, es necesario congelar los porcentajes actuales.
La resolución final determinará el equilibrio operativo de una de las pesquerías más lucrativas e importantes de la economía nacional.